A quienes sienten ser o intentan ser Protectores de Animales en México

Una carta abierta y honesta a los protectores y protectoras de animales en México.

Por Juan Carlos Poó Arenas / 16 de agosto de 2019

La presente carta no intenta minimizar el esfuerzo y sacrificio que muchas y muchos realizan diariamente desde hace años. Por el contrario, es una aportación humilde y sencilla para que puedan tener un panorama amplio y mayor control de autoconocimiento todos y todas aquellas que trabajan arduamente en la protección de los animales y procuran el bienestar de las criaturas.

No se nace siendo protector. Ni es un don especial. Tampoco es una virtud. Ni un toque divino. Solo es una respuesta emocional a las experiencias propias y a los contextos sociales en los que nos desarrollamos como individuos pensantes.

Yo amo a los animales, pero no nací amándolos. También los protejo, pero no nací haciéndolo. Los traumas y experiencias de la vida y las malas personas que he conocido atentando contra ellos, o las malas condiciones en las que comparten su existencia con nosotros me hicieron poner especial atención en los padecimientos de mis compañeros de mundo, y lo que soy y lo que hago lo he tomado por decisión y voluntad propia, por mis propias emociones y sentimientos, y no por mandato divino ni por imposición ni por sentirme un elegido.

Amar o proteger a los animales no me hace mejor que  los demás. Esa sería una manera de pensar absurda y estúpida, egocéntrica y egoísta y de muy poca sabiduría. Lo que hago lo hago por ellos y por mis sentimientos, no para posicionarme en un pedestal competitivo dentro de la sociedad humana.

Si bien estoy de acuerdo en que quienes dañan a los animales por voluntad propia son despreciables (por ambición, diversión o perversión), debo también atender que todos, absolutamente todos, aún de manera involuntaria, o mejor dicho aún, de manera caprichosa, accidental o conveniente, todos hemos y seguimos dañando el planeta; todos hemos y seguimos matando y lastimando animales; no importan nuestras buenas intenciones. Todos somos un accidente que provoca uno y otro accidente en esta vida caótica, en la que precisa y paradójicamente no puede existir el orden sin el caos; no puede existir el bien sin el mal; no puede existir el protector sin que exista el maltratador o por lo menos, no puede existir el reparador sin que exista el daño.¡

¿Quién ha caminado sin pisar una hormiga y sin siquiera percatarse de ello? ¿Quién viaja en automóvil, motocicleta o transporte urbano sin contaminar? ¿O sin aplastar un gusano o un caracol en el camino? ¿Quién ha despulgado un perro sin matar una pulga? ¿Quién ha dejado de comer carne sin antes haberla probado? ¿Cuántos aman a los perros pero son fóbicos a las ratas, alucinan las arañas o eliminan a  los que temen? ¿Quién no ha depredado alguna vez, encendiendo una fogata sin importarle los insectos que habitan en la madera con la que hacen esta, o quitando maleza del jardín y arrasando con micro-macro ecosistemas enteros imperceptibles a su vista?  ¿Quién no ha usado bronceador en la playa, o jabón en la bañera, o gasolina en el auto, o cosméticos experimentados en animales? Y las preguntas son miles. Quien diga que no a todo, es un ciníco, cinica, hipócrita y egoísta. Todos lo hemos hecho. Porque somos parte de un sistema social que nos ha instruido y del cual aunque queramos, no podemos escapar por completo.

 Porque tendríamos que escapar también de nuestra propia condición y limitante humana.

Pero intentar ayudar, y lograrlo, aunque sea en un aspecto o a unos cuantos, nos hace abrir los ojos y sentir que somos mejores que antes, y eso, sí es válido. Mejores que nosotros, no que los demás, porque deseamos darnos cuenta, porque aún aceptando nuestra limitada condición de depredadores involuntarios, intentamos mejorar y le decimos al crador, sea quien sea, que no estamos de acuerdo con el sufrimiento de otros, ni con el propio.

Así que, si están de acuerdo hasta aquí, pueden seguir leyendo. De lo contrario, será inútil que pierdan su tiempo.

SI DE VERDAD QUIEREN SER CONSIDERADOS PROTECTORES, ANIMALISTAS O RESCATISTAS, Y DESEAN QUE SE LES TOME EN CUENTA, ATIENDAN A ESTO.

Hace poco veía el vídeo de algún lugar en la India, donde los rescatistas de una ONG testimoniaban el rescate y atención de un cachorro de perro frente a los desesperados aullidos de su madre quien alertaba sobre las heridas de su cría a los rescatistas.

Fuera del drama animal de la madre y el cachorro, y del final feliz, llamó especialmente mi la atención el empleo de una ambulancia rotulada con el nombre de la ONG, dentro de ese contexto de miseria y poca urbanización que mostraba el vídeo.

Cabe resaltar que la India es un país de contrastes extremos.

Con una población registrada hasta finales del año 2018 de 1,352,617,328 personas (para quien le cueste trabajo leer números estamos hablando de mil trescientos cincuenta y dos millones seiscientos diez y siete mil trescientos veintiocho humanos), de los que solo un 0.39% son inmigrantes (en el vídeo los rescatistas son Indios, ni ingleses ni gringos), por lo que el contexto es real, no aspiracional.

India también es uno de los países más grandes del planeta, con una densidad poblacional de 411 habitantes por km. cuadrado. La extrema pobreza de sus habitantes, sigue siendo altamente preocupante, y los niños pobres no la pasan nada bien. Basta tomar en cuenta que de los más de mil millones de niños que padecen las consecuencias de la pobreza en el mundo,  600 millones padecen extrema pobreza, y la India alberga al 30% de estos niños, con consecuencias espantosas como desnutrición, deshidratación, desamparo, enfermedades terribles, mortandad y bajo desarrollo físico y mental.

Ahora imaginen si eso sucede con las personas, con los niños que son  criaturas inocentes de India, ¿Cuántos animales desamparados en ese país sufren las consecuencias del subdesarrollo?

Pese a ello, y tal vez por ello, el video muestra UNA AMBULANCIA de rescate animal de una ONG. ¿Por qué? Tal vez la respuesta está en el contexto. Tal vez en las siguientes líneas. No lo se.

Por favor alguien, algún protector de animales independiente, o el representante de alguna ONG o Asociación del mismo ramo, por favor dígame, en un país como México, en una Ciudad como la de México, o Guadalajara, o Puebla (solo por ejemplificar), con mayor desarrollo urbano, mayores y mejores vías de comunicación, mayor nivel escolar que en la India, con mayores recursos, con mayor capital en todos sentidos, con menor población y con más ONGs protectoras de animales que en la India, sin contar el gran fanatismo religioso, díganme:

¿Con cuántas ambulancias para rescate y atención en primeros auxilios de animales en México se cuenta, por Ciudad, por el país completo que es bastante grande y de grandes recursos? ¿Cuántas Asociaciones ya tienen la suya? ¿Cuántas asociaciones se han unido para adquirir unidades? Reitero, ¿Con cuántas ambulancias se cuenta para los animales? ¿Con cuántos hospitales grandes y llenos de recursos tecnológicos y humanos como en otros países se cuenta para los animales desamparados?

Si el número es menor a 10, a 5 o a 2, la respuesta está en la idiosincrasia.

En esa maldita cubeta de cangrejos mexicanos donde cuando uno intenta salir los demás lo jalan para abajo y por eso no importa traerla destapada pues el riesgo de libertad es saboteado por todos sin excepción.

Y si la respuesta no es alentadora, sugiero a quienes se dedican a rescate y protección que ya es momento de olvidar diferencias y protagonismos y pensar como empresarios y no como mendigos o pepenadores,  pidiendo que otros paguen sus facturas.

Es tiempo ya de unirse unos y otros para generar precisamente esos recursos que tanta falta hacen a los animales desamparados y que por culpa de los egos y el individualismo moral y mental hacen que el progreso en materia de protección animal en México se convierta en un circo y en un lastre y una carrera de obstáculos no superados que solo llevan a la frustración, la depresión, la beligerancia entre unos y otros y el desánimo moral, llegando incluso a la insalubridad mental.

Piénsenlo,

Con unión y liderazgo real habría menos acumulación desesperada, menos hacinamiento, menos desgaste y menos intervención de esas y esos pseudo protectores mesiánicos mal llamados “eutanásicos” que asesinan animales sanos según ellos y su justificación insana para evitarles una vida incierta, corrompiendo así los fundamentos esenciales de la eutanasia, que es la muerte por misericordia solo para evitar sufrimiento irremediable cuando este ya existe, y no quitar vidas cuando a ellos estorban, en su mente, en su política, en su emoción o en su camino.

Piésenlo, la preparación es todo:

  • Es estar preparados moral, mental, física y emocionalmente para la labor.
  • Preparación es saber manejar el lenguaje para saber comunicarse con los demás, para expresar lo que se piensa y siente sin ofender, para pedir lo que se requiere y necesita, para saber leer y comprender los mensajes, para no joder a los que se dedican a lo mismo sintiéndose superior por tener mayor dominio de recursos. Para ayudar y orientar a los que menos saben. Para saber escuchar.
  • Preparación es tener menos ego y ser más colectivos.
  • Preparación es aprender técnicas de rescate.
  • Preparación es estudiar y leer en los libros y documentos serios, no dedicarse a ver casos tristes en las redes sociales y autolimitarse con pensamientos negativos de desesperanza y odio, aún entre ustedes que ayudan a los animales.
  • Preparación es saber escribir correctamente y no con apócopes de niños;  hacer llegar sus escritos a las instancias indicadas, y no pasarse la vida mentando madres en redes sociales a los toreros o a los maltratadores que jamás leerán sus escritos; ni desahogarse en posts o publicaciones  replicadas mil veces por sus amistades, ni escribir solo para pequeños círculos que les aplaudieron porque les conocen. Eso es solo corretearse su propia cola en una carrera de vuelta sin fin, como las orugas que siguen a otras en el círculo mortal hasta que se extinguen, cuando el alimento está a unos pasos.
  • Preparación es ejercitarse físicamente para estar disponible en cualquier caso de emergencia, para saltar una barda o atravesar rápidamente una avenida.
  • Preparación es aprender algo de primeros auxilios en veterinaria y tener siempre un kit en un maletín de medicinas básicas, jeringas y gasas.
  • Preparación es dejar de rescatar animal tras animal sin tener ni que darles de comer ni como conseguir comida. Eso no es ayudar al animal sino joderlo y evitar que consiga sus propios recursos.
  • Preparación es no pasar la factura a otros por sus rescates, a excepción de que lo hagan CON PREPARACION, estrategia, orden, y una adecuada administración que los ayude a mejorar su sistema y la cantidad de sus rescates con calidad, no a seguir abriendo agujeros imposibles de tapar.
  • Preparación es no pedirle a otro que haga lo que tu puedes hacer. Eso es holgazanería y comodidad.
  • Preparación es conocer los propios limites y dejar de sentirse Dios.
  • Preparación es tolerancia, a lo demás y a uno mismo.
  • Preparación es dejar de lloriquear en redes sociales y actuar en la vida real, y saber que no todo está bajo control.
  • Preparación es autodeterminacion, no solo exploración ni ensayos de falso autoconocimiento.
  • Preparación es tener ideas propias y cultura  y dejar de repetir frases célebres de personajes famosos cuya veracidad desconoces.
  • Preparación es administración del tiempo.
  • Preparación es organización individual y colectiva.

Y la organización lleva al desarrollo, y el desarrollo lleva a la obtención de más recursos para ayudar a los animales.

Para pedir dinero hay que prepararse, y con preparación y organización, el dinero llega fácilmente, y el dinero compra y se obtienen recursos, casas, terrenos, hospitales, medicinas, médicos, ambulancias, y satisfacción de hacer las cosas bien, pero sin organización, nada de ello puede existir y nada de ello se puede generar.

Piensen si realmente intentan ayudar a los animales por ellos, o solo lo hacen por ustedes mismos. Piensen si lo hacen por salvar vidas y darles calidad, o solo por mantener vidas sin calidad. Piensen si lo hacen por ayudar, o solo por sentir el poder y el control al ayudar.

 

Piensen si lo hacen de la manera correcta -y si es así- dejen de joder y atacar a otros y comiencen a ayudar a los que intentan ayudar y no critiquen cuando a algún acumulador o a algún albergue o a algún protector, se le sale de control la situación.

Ayúdenlo,  y si no se deja, ayúdenlo a que deje de intentar ayudar, pues no es la persona correcta para hacerlo.

Entonces y solo entonces, podrán presumir que son personas buenas que se dedican a la protección y rescate de animales. De lo contrario, solo serán entes que buscan el sufrimiento de otros para encontrarse a sí mismos sintiéndose bien.

Entonces, y solo entonces, podremos prosperar como sociedad y como país en materia de bienestar animal, y ningún político de quinta, por no decir de mierda, ninguna ley sacada de la manga por legisladores de mierda, ningún aval de mierda de ninguna federación o institución por muy rimbombantes que suenen o muy de gobierno  que sean, , podrá proponer políticas o reglas de mierda que lastimen a los animales, vulneren su seguridad o perjudiquen a la comunidad de protectores y protectoras.

Apoyen a otros, solidarícense con las causas de otros,  no solo las propias.

Prepárense ya, organícense ya, y serán intocables.

De otra forma el sistema, los ciudadanos y los politiquillos los seguirán viendo como fanáticos, locos, desquiciados, desadaptados, beligerantes, ineptos y desde luego, fácilmente controlables e intrigables, a los que se puede desunir fácilmente y poner unos en contra de otros, lo cual es el principio básico de la manipulación social.

Por cierto los “Protectores independientes” que piden dinero (lo cual no es malo si su causa es noble) , deberían dejar de pararse el cuello con los recursos ajenos y hacerse nombrar mejor como “protectores operativos” o “socios protectores de campo” o “protectores activos” o “técnicos de campo”, pues mientras no generen sus propios recursos con estrategia, siempre necesitarán un “socio capitalista”. El término “independiente” no les va.

Y ser una sociedad y reconocerlo como tal, no es nada malo, excepto para los ególatras y narcisistas protagonistas.

Y hablando de solidaridad,

¿Qué asociaciones están vigilando que no maten en el antirrábico de Coyoacán a los perros decomisados la semana pasada en la Colonia Lindavista? Porque creer en los comunicados oficiales de PAOT, de las instituciones de Gobierno o del propio antirrábico, es cosa de niños. VIGILEN DE CERCA, y solidarícense con el caso como lo piden a otros hacerlo con sus causas personales.

Si estás de acuerdo conmigo…

Por favor comparte esta publicación.

 

Juan Carlos Poó A.

Anuncios

MACRO SIMULACRO 2018. Una farsa fabricada por imbéciles

macrosim b2Alerta Sísmica en México

Por Juan Carlos Poó Arenas

LEER ANTES DEL MACRO SIMULACRO DE HOY 19 DE SEPTIEMBRE.

Si a alguien le interesa mi opinión, el macro simulacro de hoy se me hace una reverenda estupidéz de las mal llamadas autoridades, los funcionarios públicos y los politiquillos que lo apoyan.

Obligar a la población a recordar eventos trágicos es una excelente estrategia de manipulación mediante la distracción y el entretenimiento, pero es una gran pendejada poner a millones de personas a recordar y pensar en catátrofes al mismo tiempo, más aún cuando las heridas todavía no cierran y cuando las “autoridades” aún no han cumplido sus promesas y tampoco están preparadas tecnológicamente, pues aún quedan muchos sistemas de alerta por reparar y mejorar.

Estos tipos y fulanas que lo avalan son unos verdaderos ignorantes e imbéciles, que no es lo mismo. Pero ellos son ambos.Los simulacros no deben hacerse para conmemorar, sino para entrenar, ensayar y sobre todo MEJORAR métodos y técnicas de protección preventivos, y deben hacerse cualquier día del año Y DE MANERA CONSTANTE Y ESTRATÉGICA, no como atracción o conmemoración una vez al año justo la misma fecha de dos terribles acontecimientos (1985 y 2017), uno de ellos que aún vibra en muchísimas personas. Y muy poco saben estas personillas con baja capacidad neuronal y mediocres conexiones sinápticas sobre algo llamado CONCIENCIA COLECTIVA. Millones de mentes pensando en tragedia no es algo sano ni recomendable, y motivarlo tampoco es algo inteligente. Por eso los organizadores de este “evento” se encuentran estancados en posiciones burocráticas y no en puestos científicos de alto nivel. Su cerebro no da para más.

Aunque por otro lado, si quisiera yo desarrollar una teoría de conspiración, me inclinaría por pensar que este tipo de macro simulacros pudieran ser experimentos creados por alguna sociedad científica (sin ética ni moral desde luego, como hay muchas) y avalados por algunas universidades reconocidas a nivel mundial (como Princeton o la UNAM), para comprender más acerca del factor CONCIENCIA COLECTIVA y el poder que ejerce el enfoque masivo de la fuerza mental y las emociones de millones de individuos sobre el entorno físico. Desde luego sustentado dicho experimento en los antecedentes del 19/9/2017. Y créanme, aunque descarada y aventurada, mi teoría no es descartable. Pero fuera de toda teoría, prefiero pensar (por conveniencia mental y tranquilidad emocional) que es la idea de un lunático avalada por gente mediocre. De cualquier forma el colectivo emocional o mental de tantos individuos nunca ha hecho que México gane un mundial (a menos que el subconciente de ese colectivo esté enfocado al fracaso, lo cual tampoco es descabellado. Puede ser un sentimiento derrotista disfrazado de patriotismo. Un gran deseo auto-destructivo que aparenta pensar positivo cuando en realidad espera resultado negativo. Y quien lo experimenta ni se da cuenta. ¿O estoy equivocado? Tema para otra ocasión.

Pero, en este caso, a ustedes lectores y amigos pensantes les recomiendo estar siempre alertas (no es lo mismo que paranoicos), aprender, organizarse, ensayar y mejorar las técnicas de prevención en todo.

Y a estos imbéciles organizadores les sugiero para la próxima, hacer figuritas de edificios destruidos y venderlos en el zócalo, para completar su macabra conmemoración.

A los muertos se les recuerda; y no se necesita conmemorar a los damnificados, sino compensarlos y apoyarlos con esa lana que muchos se han robado. DEJEN DE ORGANIZAR PENDEJADAS y denle más educación preventiva a los niños en las escuelas. Y reparen tantas alarmas y altavoces que siguen sin funcionar. Eso sí sería hacer las cosas correctamente.

En 19 de Septiembre 2017 se hizo simulacro conmemorativo al 19 de Septiembre 1985. Hoy 19 de Septiembre 2018 se hace simulacro masivo aludiendo y conmemorando al 19 de Septiembre 2017 y al 19 de Septiembre 1985. ¿Se capta el mensaje? No quiere decir que ocurra algo malo… pero es mejor que no se llame. El pensamiento individual y en este caso el colectivo debe ser siempre en POSITIVO… ¡SIEMPRE! Y no implica que al pensar en lo mejor, no se esté preparado para lo peor. Pero la PREPARACIÓN es ejercida por la práctica constante, no por una práctica anual que no significa nada excepto nerviosismo masivo.

Ya imagino si el 11 de Septiembre hicieran macro simulacros en todos los WTC del mundo conmemorando los actos terroristas y la caída de las Torres Gemelas en New York del 2001. O si en Hiroshima y Nagasaki hicieran macro simulacros anuales justo el mismo día de la desgracia para conmemorar la explosión de las bombas atómicas. O si en Chernóbil hicieran simulacros anuales, o en San Juanico aquí en México, o ya de perdis en Tultepec un macro simulacro pirotécnico. O ya individualmente, puedo imaginar a uno de los organizadores de este evento haciendo simulacros anuales para conmemorar la violación de su madre. ¿Se imaginan? ¡Conmemorar las desgracias como si fuese día patrio! haciendo simulacros. Solo a un pendejo se le ocurriría ¿No? Y solo más pendejos le aplaudirían y se lo permitirían.

¿Y entonces, me pueden explicar… por qué?

Piensen en la gente con problemas cardíacos, o neuróticos, o hepáticos, o en los diabéticos, o los psicóticos.  Piensen en los niños y sus miedos. Piensen en los ancianos. Piensen en los que perdieron seres queridos,; en los que perdieron su patrimonio y en los que aún hoy siguen damnificados, que son muchísimos. Seguramente para este tipo de imbéciles que organizaron el macro simulacro, todas estas personas disfrutarán los sonidos de alerta masiva y gozarán en grande. O tal vez aprendan mucho de prevención.

Así pues, o reparten calzones limpios y medicamentos en sus eventos, o mejor educan a la población en técnicas de prevención y se dejan de estupideces masivas que solo generan malestar en la población.

Cuando vino Juan Pablo II, la unión se vio reflejada en espejitos. Cuando vinieron los españoles cientos de años antes, también-también. Y hoy, al parecer también. ¿De quién es el experimento ahora y quién se beneficia con él? El pueblo, desde luego no.

Hoy, bola de idiotas, están haciendo exactamente lo mismo que hicieron el 19 de Septiembre 2017: distraen a la población con con simulaciones conmemorativas y le impiden a las mentes estar alertas con la realidad.

Ahí se los dejo de tarea. Simplemente es mi opinión.

Juan Carlos Poó

EL AÑO DEL PERRO

Por Juan Carlos Poó Arenas

Este 16 de febrero 2018 China le dio la bienvenida al Año Nuevo, también conocido como la Fiesta de la Primavera.

 

 

 

新华社照片,石家庄,2018年2月5日
办年货 迎佳节
2月5日,市民在唐山市丰润区公园道市场选购“福”字。
春节临近,河北省各地节日市场货源品种丰富,供应充足,价格平稳,呈现出购销两旺的红火景象。
新华社记者 杨世尧 摄

El Año Nuevo chino coincide con el inicio de la luna nueva, por eso la fecha varía cada año, aunque siempre cae entre el 21 de enero y el 20 de febrero.

El empleo de este calendario en China data de hace más de 4.700 años y aunque de manera general y global se rigen por el año occidental (2018), el calendario lunar todavía se utiliza a nivel rural en muchas provincias.

Adicionalmente, el Horóscopo Chino está conformado por 12 animales y a cada año se le asigna un animal: Rata, Buey, Tigre, Conejo, Dragón, Serpiente, Caballo, Cabra, Mono, Gallo, Perro y Cerdo. Vamos, solo una pequeñísima parte de la cadena alimenticia de los chinos. Faltan como mil más, pero las cosas así se hicieron y quién soy yo para corregir una cultura milenaria. (Por cierto no dudo que con tantos chinos hambrientos, los dragones se hayan extinto en china y no en otra parte del mundo, por si le interesa a Discovery Channel mi aportación).

Este calendario chino tiene un  ciclo binario llamado “Yin Yang“. Los años pares son Yang, y los impares son Yin. A la vez, el Yin y el Yang están divididos en cinco elementos: madera, fuego, tierra, metal, y agua al tope del ciclo de animales, y junto al ciclo de los 5 elementos forma un ciclo de 10. Estos son modificadores y afectan las características de cada uno de los 12 signos. Cada elemento contiene características que aplican tanto a los años como los animales y cada uno de los 12 animales está gobernado por un elemento más una dirección del Yin Yang. (Si no fuiste bueno en matemáticas en la primaria, mejor ni te esmeres en comprender. Intentar descifrarlo solo te generaría un gran trauma cerebral. Para eso están los astrólogos y los líderes espirituales. Para hacerte ver que debes creer en lo que no puedes comprender).

Cuando se divide el ciclo del zodiaco de los 12 animales en dos, cada zodiaco puede ocurrir solamente en yin o yang: por ejemplo, el Dragón es siempre Yang y la Serpiente es siempre Yin. Y esta combinación crea un ciclo de 60 años que comienza desde Madera Rata y termina con Agua Cerdo. El ciclo actual comenzó hace muy poco, en el año 1984.

La tierra no gobierna sobre ningún animal y es el balance central de todos los elementos, por lo que puede prestar cualidades a los 12 animales.

Este 2018, para ellos, (sí, para ellos, los chinos, no para ti aunque seas coach místico occidental y te las des de muy conocedor o conocedora del feng shui) es el Año del Perro, y estará dominado por el elemento tierra, (el próximo Año del Perro será en 2030), luego de que se complete el ciclo de los 12 animales.

Así, las personas nacidas en 1922, 1934, 1946, 1958, 1970, 1982, 1994, 2006 y 2018 pertenecen al signo del perro en el horóscopo chino.

Según la tradición del horóscopo chino, las personas nacidas bajo el signo del perro son leales, honestas, valientes y se preocupan por el cuidado de los demás (Lo que nunca he entendido es que si consideran tan virtuosos y valiosos a los perros, ¿por qué los joden tanto y se los comen esos desgraciados chinos?)

También las personas regidas por este signo pueden ser tercas, quisquillosas y se enojan fácilmente. Además, como este 2018 estará dominado por el elemento tierra (es el año del “Perro de tierra”), esto sugiere que es tiempo de ser más empáticos y tolerantes, y el año estará protagonizado por los sentimientos, que buscarán salir siempre adelante y en el camino, y no sólo lograrán un gran aprendizaje sino que también mucho enriquecimiento personal y profesional. Según mi entender, esto debería implicar que ya no se comerán ni torturarán más a los perros ni a ningún otro animal y que por fin los chinos serán buenos con el mundo que les rodea. Y que ya no harán más réplicas ni clones de las marcas. En fin. Dios bendiga mi inocencia.

Los más ávidos astrólogos que basan tu porvenir en los presagios del colectivo Año del Perro chino y no en  la individualidad de tus decisiones y valores personales, dan muchos consejos para este 2018, tanto a orientales como occidentales, faltaba más.

De acuerdo a la astrología china, la mayor compatibilidad del Perro se establece con el Caballo, el Conejo y el Tigre. Pero tampoco tendrá conflictos con la Rata, la Serpiente, el Mono, el Cerdo o con otro Perro, si es que aún no se los comen los chinos.

Al que nunca podrá darle crédito completo es al Dragón (pobre Dragón), quien se enfadará cuando el Perro eche un cubo de agua fría sobre sus proyectos.

La verdad y seriamente, yo no creo en los horóscopos ni en los astrólogos -ni orientales ni occidentales- y tampoco creo en sus predicciones. Pero mucho menos creo en las contradicciones. Por ello, aunque sí respeto las creencias mágico religiosas de cada individuo o cultura, solo lo hago cuando estas creencias comulgan con el bien y cuando son regidas por la congruencia entre valores positivos espirituales  y acciones positivas terrenales: Lo que no respeto ni respetaré jamás es aquella religión, misticismo, superstición o creencia cualquiera que sea, que avale, comulgue, permita o se valga del maltrato al ser empleadas con ignorancia fanática o conveniencias personales a costa de hacerse daño o ejercer daño a otros. Vamos, no apruebo ni comulgo con ideas brutales que siguen considerando el sacrificio de corderos a dios para quitar los pecados del mundo, ni tampoco el de perros. Porque un dios o una creencia que pide hacer daño, no es un buen dios ni una buena creencia. Pero ese dios, está en cada uno de nosotros, y dista mucho de ser el Supremo.

Muchas comunidades e individuos, con sus tradiciones culturales, religiones y creencias mágicas, son tan hipócritas e incongruentes entre su responsabilidad moral en relación con su actuar cotidiano, que siempre promueven el bienestar a través del misticismo sin importar el daño mediante sus acciones reales.

Los chinos -vaya, los chinos- esos que nos han aportado desde efigies de la Virgen de Guadalupe hasta las modernas artesanías mexicanas “made in China” , son un gran ejemplo de ello. Al mismo tiempo que veneran, festejan y honran cada 12 años al Perro por sus virtudes y encantos, diariamente  lo victimizan, torturan, denigran y masacran, ya sea para consumir su carne o por simple placer, haciendo con estos pobres animales lo que les place; golpeándolos, hirviéndolos  y/o destazándolos vivos; rompiéndoles las extremidades hacia el lomo para exhibirlos colgados vivos en estantes de mercados; aplastándolos y asfixiándolos por grupos hacinados en pequeñísimass jaulas; colgándolos y golpeándolos como piñatas para divertirse y haciendo con ellos un sinnúmero de perversiones inimaginables que prefiero no mencionar.

 

El Año del Perro es el GRAN ejemplo del autoengaño del ser humano, donde  la simbólica virtud de un animal aparenta ejercer influencia  mística en una sociedad repleta de falsedades, de extrema violencia y perversidad terrena con abundante carencia moral.

Por ello te recomiendo que si además de comprar la falsa idea de que los misticismos chinos son mejores por ser más antiguos, también eres de los compra supersticiosas efigies de perritos chinos para colocarlos en tu casa este año con la finalidad de tener buenaventura, lo hagas consciente del daño que las comunidades e individuos de esa cultura han ejercido y ocasionan a estos y otros pobres animales día a día, y por lo menos junto a cada efigie, escribas a nombre de ellos una carta solicitando perdón divino y un compromiso tuyo personal de darle a los perros, lo mismo que les pides en su año cada doce años. Y si además adoptas un perro, tal vez la fortuna en tu futuro y tu presente dejarán de estar en chino. Porque quien ejerce el bien, de regreso también lo obtiene.

Es importante resaltar que son decenas de millones de chinos quienes están en contra del maltrato animal y en contra de las festividades cruentas en su país. Pero lamentable es que siguen siendo centenas de millones de chinos quienes infligen daño a los animales.

 

Qué bueno que festejen al perro cada 12 años. ¡Ojala aprendan respetarlo a diario!

Se feliz y brinda felicidad. Cree en lo que quieras creer. Haz, lo que debas de hacer.

Buen Año del Perro. ¡Vivan los Perros!… Sí, ya se…

¡Y los gatos también!

Juan Carlos Poó Arenas.