AÑO NUEVO Y LA INFELICIDAD.

El Caso de Dora Anaya

Por Juan Carlos Poó Arenas / 01 de Enero de 2017.

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El lunes 01 de Enero 2017, la Sra. Dora Anaya subió a su página de Facebook (Dora Anaya recuperemos #158 amigos caninos) un desgarrador video a 18 días de que le fueron arrebatados 162 perros del interior de su propiedad por mandato de Graco Ramirez, Gobernador del Estado de Morelos, México, con lujo de prepotencia, influencia política y abuso de autoridad al allanar la propiedad de la Sra. Anaya ilegalmente,   con el uso de más de 80 efectivos de la fuerza pública quienes también bloquearon las avenidas públicas para evitar el ingreso de testigos en la zona.

El mismo día del ilícito cometido por las autoridades morelenses,  apareció un video en la página de Facebook de la Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Morelos (más casero que oficial), en el que aparece  Georgina Gutiérrez -quien presume ser  Procuradora Ambiental del Estado de Morelos y encargada presente del que ella misma presume como “rescate” –  en el que intenta persuadir a la opinión pública de su bienintencionada acción, presentando  “su verdad” como “la verdad” y ocultando las verdaderas intenciones y circunstancias del acto en cuestión.

Titubeante, mal vestida, con la cara deslavada (tal vez así es ella siempre), con expresiones faciales y corporales desagradables y un montaje de mascotas nada convincente, la Procuradora Georgina Gutiérrez  intentaba hacer creer a la gente que los perros de la Sra. Dora Anaya estarían en “muy buen estado” mientras se resolvía su situación jurídica (sí, como lo leen, la de los perros), pues en su inconmensurable ignorancia, la Procuradora Gutiérrez dio a entender que los animales poseen personalidad jurídica, hecho que es falso en una sociedad como la nuestra, demostrando con tal afirmación que su puesto lo debe más bien a una incondicional y servil  postura a la protección de su amo que a la capacidad y talento para proteger el medio ambiente.

El mismo día del robo de perros, envié e hice pública una carta dirigida a la Sra. Procuradora Ambiental del Estado de Morelos, y un breve recado (sí, recado) para el Gobernador de Morelos, Graco Ramirez, en la que además de unirme a la indignación popular y exigir la liberación y devolución de los animales a su legítima propietaria, también expresaba mis observaciones y recomendaciones sobre las repercusiones sociales y políticas que su mal actuar generarían de no corregir su arrebato. Digamos, algo así como un consejo profesional gratuito. Si les interesa leerla, pueden encontrarla en este blog con el título  Carta a Georgina Gutiérrez, Procuradora Ambiental del Estado de Morelos, o acceder mediante este enlace

https://juancarlospoo.wordpress.com/2016/12/15/carta-a-georgina-gutierrez-procuradora-ambiental-del-estado-de-morelos/

Hoy, a 18 días del robo, a 18 días de la carta, a 18 días de tortura para los animales y para la Sra. Dora Anaya, el Gobernador sigue sonriendo, la Procuradora Gutiérrez tal vez ya no, y la indignación popular suma a la causa de Dora Anaya  más y más indignados que arremeten contra el Gober Graco Ramirez, contra la PROPAEM de Morelos, contra el Gobierno y contra la impunidad. Hoy, la causa de Dora Anaya se ha convertido en algo viral en redes sociales, y la imagen del Gobernador Graco Ramirez y la de su Gobierno decaen mientras este sigue sonriendo y enviando mensajes felices a quien cada vez le escucha menos.

Porque, Gobernador, las  palabras se acompañan con acciones. Y los deseos con buenas intenciones. Y usted, ni una ni otra.

Hoy domingo 01 de Enero de 2017, trágica realidad. La Sra. Dora Anaya después de luchar en los tribunales por conseguir una ORDEN FEDERAL, visitó el lugar donde los tienen a sus 162 perros y quedó devastada. En el lugar no le atendió nadie. No había nadie procurando el benestar de los animales. Y las mentiras de Georgina Gutiérrez, quedaron más que expuestas… ¡NO HABÏA NADIE!

Hoy, el mensaje de Inicio de Año del Gobernador de Morelos Graco Ramírez publicado en su página de Facebook, no tiene NINGÚN SIGNIFICADO como su mismo nombre. Como sus promesas y buenos deseos.

¿Siguen creyendo que la gente común no importa , Sra. Georgina Gutiérrez (lamentable Procuradora Ambiental del Estado de Morelos en México); Sr. Graco Ramírez (Gobernador del Estado de Morelos)?

Entonces, sigan menospreciando la opinión pública; continúen ensañándose contra una mujer sola y vulnerable; porque la violencia de género también se da desde las esferas políticas como la suya al atentar contra una mujer respetada socialmente por la comunidad.

Continúen subestimando la sensibilidad de quienes luchan y creen en el trato digno y respeto hacia los animales.

Insista en decir que los animales robados se encuentran bien atendidos.

Continúen celebrándose a sí mismos y enviando mensajes felices de año nuevo.

Entonces, como les vaticiné en la carta que escribí hace 18 días, de seguir así, siéntense a esperar y presenciar el poder de la gente que ya está hasta la madre de sus fechorías y las repercusiones políticas y sociales de su poco inteligente actuar y de su falta de moral, así como de su accionar fuera del marco de la ley en apoyo servil e incondicional a sus propios intereses.

Y como aún no me cree, Sr. Gobernador de Morelos, le voy a dar otro consejo gratuito, que debería salir de sus asesores políticos y no de mí (lástima de asesores). REVISE LAS ESTADÍSTICAS. LAS REDES SOCIALES. SUS REDES SOCIALES

Hoy, los mensajes desgarradores de Dora Anaya tienen más simpatizantes que los mensajes felices de usted, Sr. Gobernador Graco Ramírez.

Solo mire y compare:

Su mensaje feliz de fin de año Sr. Graco Ramírez,  publicado en su página de facebook el 22 de Diciembre ha tenido en 10 días solo 290 comentarios, se ha compartido solo 150 veces, y ha tenido 28,450 reproducciones (eso sin contar desde luego los lambiscones, los queda bien, los familiares y los empleados y paleros que deben compartir como mandatorio) ya ni menciono los bots y todas esas artimañas y estafas informáticas que engordan los mensajes oficiales y publicitarios dando clics automáticos (si no sabe cómo funcionan luego le explico).

En el caso de la Sra Dora Anaya, que no tiene recursos económicos para bots, ni asesores, ni tantos lambiscones y paleros como usted y que despierta la honesta simpatía de seguidores indignados por la afrenta contra sus garantías individuales, con apenas 11 horas al día de hoy de haber publicado un video con su llamado de auxilio suplicando a ustedes, ¡SÍ, A USTEDES!, que le devuelvan a sus perritos, su mensaje al momento que termino de escribir este artículo, tiene más de 622 comentarios, se ha compartido más de 3,350 veces y ha tenido más de 62,250 reproducciones ¡EN TAN SÓLO 11 HORAS! Eso es 33, 800 comparticiones más que su video de buenas intenciones, Sr. Graco Ramirez. Y le aseguro que para mañana lunes 2 de Enero a medio día, tendrá por lo menos tres decenas de miles más de reproducciones; y el de usted seguirá igual. Eso en política e imágen se llama aceptación, y como antagónico se encuentra el  rechazo, Sr. Graco Ramirez.

Y de su mensaje de Inicio de Año publicado por usted el día de hoy, mejor ni hablamos. ¡Sólo 2 veces compartido Sr. Gobernador! ¿Será porque tiene pocos seguidores reales, porque nadie le cree, o porque están de vacaciones?

Tal vez si sus buenos deseos se acompañaran de acciones, su aceptación cambiaría. ¿Por qué no lo intenta devolviendo los perros a la Sra. Dora? Yo creo que una buena acción genera empatía. Aunque siempre está el recurso de los bots… COMO USTED PREFIERA.

¿CUÁNTO TIEMPO MÁS SR. GRACO RAMÍREZ? ¿CUÁNTO SUFRIMIENTO MÁS DE UNA MUJER DESOLADA? ¿CUÁNTO SUFRIMIENTO MÁS DE LOS PERROS VÍCTIMAS DE SUS POLÍTICAS INDIVIDUALISTAS?

A LA OPINIÓN PÚBLICA:

¿A quién le crees más?

Solo observen los videos y saquen sus propias conclusiones.

Graco Ramirez, Gobernador del Estado de Morelos. Mensaje de Fin de Año 2016. Publicado en su página de Facebook  el 22 de Diciembre 2016.

Sra. Dora Anaya,  Tutora de 162 perros robados de su  propiedad con lujo de fuerza y abuso de autoridad fuera del marco que la ley exige, por órdenes del Sr. Graco Ramirez.  Mensaje de auxilio de Inicio de Año 2017. Publicado en su página de Facebook  el Domingo  01 de Enero a las 11 hrs. aproximadamente.

Georgina Guiérrez. Funcionaria pública que se presenta como Procuradora de Medio Ambiente del Estado de Morelos… Publicado en la página de Facebook de la Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Morelos el día 14 de Diciembre 2016. Sobre el “rescate” de los perros “decomisados” de manos de la Sra. Dora Anaya.

José Alberto Mujica. Visita de familiarización que realizó al lugar donde se encuentran los perros “decomisados” el día 31 de Diciembre 2016.

Mientras las mayores víctimas son los animales que se encuentran sin atención y en espera de una resolución negociada o jurídica, SU VIDA PENDE DE UN HILO. Entonces…

¿A quién le creen más?

Juan Carlos Poó Arenas.

FOTÓGRAFO POR DEVOCIÓN. 177 años de la Fotografía.

Por  Juan Carlos Poó Arenas.

El pasado Viernes 19 de Agosto de 2016, se conmemoró el DÍA MUNDIAL DE LA FOTOGRAFÍA, a 177 años de su existencia.

JC fotografo rayos X 1A Clara OK BAJAAlgunas personas amablemente me enviaron felicitaciones a través de las redes sociales, lo cual agradezco de corazón aunque considero no necesario. Otros, se felicitaron así mismos aludiéndose cono fotógrafos a la celebración, aunque la única cámara que usen sea la del celular. Otros más pensaron que el día podría ser relacionado para felicitar a todos los usuarios de redes sociales dado que la imagen es la palabra de hoy y esta es empleada por todos, no importando la forma ni el contenido.

Esta anécdota personal  me vino entonces a la cabeza relacionando mi sentir con la etiqueta que cada uno de nosotros nos colgamos al cuello. 

Hace poco tiempo a través de una de mis redes sociales me contactó un viejo conocido al que no veía hace muchos años, con quien trabajé en el sector publicitario y el cual, confieso, jamás mostró interés alguno de amigo. Por el contrario, cuando perdí el empleo y pudiéndolo hacer, jamás me tendió siquiera un dedo.

Con amabilidad le pregunté cómo estaba, y su respuesta más bien pareció la lectura de un currículo vitae profesional de alguien que quiere posicionarse como el ejecutivo estrella que todos estamos esperando.

Su primera pregunta no fue la misma, no, no cómo estaba yo, sino como de costumbre, la obligada:

̶ ¿Y a qué te dedicas Poó?

̶ A un montón de cosas -le dije-. Y entonces comencé por lo personal. ̶ Juego y platico con mi hijo. Me encanta estar con mi esposa. Ver a mi mamá. Me gusta reunirme con la familia pero también me gusta estar solo. También estar con mis animales, son lo máximo. Escuchar música. Me gusta escribir. Me gusta mucho la fotografía. Sembrar y regar plantas también. Le enseño a mi hijo a reforestar y cuidar la zona donde vivimos. Viajar con mi familia me encanta. Me fascina la aventura. Toco guitarra. Voy al club y practico tal y cual deporte. Colecciono fotos, piedras, fósiles, antigüedades, navajas y cuchillos ̶ .

Así, poco a poco y brevemente pero a la vez con ingenuidad, lo fui llevando por cada una de las actividades que me encanta realizar. Sin embargo, como pareciendo no haber escuchado ni una sola palabra de lo que le mencioné, con un desinterés evidente al respecto volvió a interrogar:

̶ ¿Pero, a qué te dedicas, o sea, en qué trabajas?

̶ ¡Ah, bueno! ̶ Le dije ya con un poco de malicia evadiendo tocar mi profesión y enfocando perspicazmente la conversación al rumbo personal, como probando su aparente interés en mí como persona y no como profesional.

̶ Escribo muchas horas al día, me fascina tomar fotografías, atiendo a un chingo de animales, imagínate, son más de 100, que si darles de comer, que si limpiarles, que si se enferman llevarlos al veterinario y cuidarlos, medicarlos, inyectarlos, que…

̶ O sea, entonces ¿no trabajas? Pensé que andabas en algo de la publicidad y de la fotografía, por lo que leí en tu perfil. ̶ Interrumpió preguntándome como aburrido de mi respuesta.

̶ ¡Y sí, sigo más o menos en eso! No con la misma intensidad ni esclavitud de antes, pero las cosas cambian, y desde hace años descubrí que la publicidad no era el todo para mí ̶ Le dije con un poco de sorna. ̶ Pero me preguntaste en qué trabajo y te lo dije. Hago un chingo de cosas, pero a diferencia de antes, hoy me gustan más cosas y lo que hago lo disfruto más. Y entre ello, sí, también me dedico a la publicidad, ya sabes, asesorías, campañas, pláticas, alguna producción de vez en cuando, en fin. Pero decidí bajarme del fast motion para entrar en un slow motion más selectivo y satisfactorio, menos estresante. Menos ambicioso económicamente pero más ambicioso personalmente. Así me da más tiempo de hacer lo que me gusta y menos tiempo para hacer solo lo que a los demás les interesa explotar de mí, ¿Me entiendes? Ahora trabajo más para mi marca que para la de otros. Y mi marca es mi persona, es mi familia, es mi cabeza, mi intelecto, mi salud, es también mis animales, mi gente. – Le dije intencionalmente, palabras más palabras menos, aparentando no dar relevancia y minimizar ante él mi actividad profesional productiva económicamente.

̶ Entonces, ¿cerraste tu Agencia?, porque ¿Tenías una Agencia de Publicidad, no?

̶ Algo así ̶ le dije.

̶ Lástima. Porque te quería proponer un buen negocio que te iba a dejar mucho dinero. ̶ Dijo mordazmente pero ocultando una decepción sofocante.

Lo que este sujeto desconocía, es que días antes había yo recibido el correo de una conocida en común previniéndome que él me buscaría para ofrecerme sus servicios profesionales ya que, al igual que yo muchos años antes, había él perdido la chamba, pero con más edad, menos que ofrecer y más prepotencia que nunca pues la humildad jamás fue su fuerte. Mi amiga lo había visto en un café y al enterarse de su situación le recomendó buscarme. Al informarle a ella la mala experiencia de su desdén hace años cuando pudiendo rescatar mi chamba no movió un dedo, ella comprendió que no existía obligación moral de mi parte para echarle la mano, y recordé aquél proverbio árabe que reza: “Siéntate a tu puerta y verás pasar el cadáver de tu enemigo”, sin importar los años que pasen. Y aunque no vivo del rencor, el karma y el darma son así.

Bueno, todo este rollo ha sido para mencionar que cuando alguien intente encasillarte solo en lo profesional, estará cometiendo un gran error a menos que tú lo permitas y a menos que tú te encasilles primero.

En lo personal, pienso que no puedes encasillar en un cuadrado algo que es infinito, como la oportunidad que todos tenemos de aprender y disfrutar cosas nuevas día con día. Diferentes circunstancias igual a diferentes experiencias; diferentes experiencias igual a diferentes oportunidades no solo de adaptarnos a lo escencial, sino también de desadaptarnos a lo que nosotros mismos podemos cambiar.

De tal forma, cuando alguien me cataloga como FOTÓGRAFO, no me siento a gusto. Tampoco como PUBLICISTA. Ni como ESCRITOR. Ni siquiera como PROTECTOR DE ANIMALES. Soy todo y me falta mucho por serlo a la vez.

FOTOGRAFÍA jamás estudié en ninguna escuela. Tampoco me contraté en ninguna empresa como tal. Siempre fui autodidacta. Compré libros de a montones. Gasté un dineral en ello. Tiré rollos fotográficos a lo bestia cuando aún no existía la foto digital. Pregunté mis dudas a los profesionales hasta hartarme. Descubrí solo algunos secretos y otros me los develaron algunos expertos compartidos. Y de ellos, el mayor secreto que aprendí en la fotografía es que la creatividad siempre superará la tecnología, porque esta última deriva de la primera. Así hoy, de las más de 2 millones de fotografías tomadas en los últimos 44 años, modelos, animales, paisajes, retratos, familia, eventos, viajes, flores y plantas, -desde los 9 años que me regalaron mi primera cámara hasta hoy-, muchas de las mejores (o de las menos peores) tal vez serán las que tomé con la menor parafernalia tecnológica y con los recursos más simples a mi alcance.

Porque una buena fotografía no solo es luz y lente… ES CORAZÓN.

Hoy, todos…¡TODOS!, tomamos fotos. Las toma doña Lencha en su vecindad, las toma el pornógrafo, el exhibicionista, el voyeurista, el político, el reportero, el animador, el deportista, el viajero y las toma el profesional. Porque la tecnología de la foto está al alcance de todos.

Pero, en honor a los buenos y grandes fotógrafos, también hay que recordar que tomarnos una o mil selfies y subirlas a Instagram no nos hace modelos aunque seas vigoréxico, seas linda o guapo, muestres bubis o biceps, trabajes arduo en el gym o te hayas implantado los pechos o gluteos de la última generación. Así tampoco nos hace fotógrafos llenar de imágenes captadas con celular el Facebook o las redes sociales. Tampoco es fotógrafo quien sabe de técnica y renta sus servicios para imágenes publicitarias frívolas e inexpresivas.

El verdadero fotógrafo no solo es el que se dice fotógrafo o el que vive de ello. Es el que siente pasión, encanto, entrega, obsesión y devoción por el mundo que le rodea más que por la fotografía en sí, e intenta plasmar inútilmente -y lo sabe-, la realidad efímera en perpetuidad.

Así que hoy, si alguien preguntara a qué me dedico, le diría sintetizando que soy Comunicador de profesión; Creativo y Publicista como especialización; Escritor por vocación, Asesor y Exponente a petición y Fotógrafo por devoción. Pero la más importante de ellas: soy un ser comprometido con mi familia, mi entorno, mi país y mi planeta, y eso, es por decisión.

Felicidades a todos los fotógrafos por descubrir la magia de ver lo que otros no ven.

Juan Carlos Poó
Fotógrafo por devoción.

Protectores de Animales intolerantes.

7 de Junio de 2013

   El día de ayer entré a mi red de facebook y buscando los correos que había recibido, pasé por la página de inicio, esa en la que aparecen los estados de las cuentas que están adscritas a la mía y en la que se aprecian las más recientes publicaciones.

   En uno de esos momentos de ocio me puse a revisar los estados que se habían publicado, y llamó especialmente mi atención uno de ellos que tal vez por su intrascendencia y falta de interés público general, como es casi la mayoría de lo que publicamos -y me incluyo- los usuarios de esta red, paradójicamente logro trascender en mi cabeza. Se trataba de la satanización y ridiculización pública de una persona que siendo protectora de animales, solicitó la ayuda de otros miembros de la misma comunidad para colocar unos cachorros de perro en adopción, ofreciendo la esterilización de los mismos mediante una promesa escrita al adoptante una vez que la adopción haya sido realizada.

   Las críticas por tal atrevimiento no se hicieron esperar y hubo desde regaños hasta rabietas e insultos por osar siquiera intentar colocar a un animal en adopción sin previa esterilización. No fue una voz sino más de treinta las que se levantaron a calumniar y repudiar “tal absurda acción de tan poco profesionalismo, tan poca ética y tan poca moral” no porque así lo hayan expresado literalmente sino porque así lo dieron a entender, pues según sus propias reglas, las de los protectores –más bien protectoras- quejosas, establecidas en quien sabe qué documento o donde o qué ley, “ningún animal puede ser colocado en adopción sin previa esterilización” pues según entendí todas las que firman y comentan indignadas, todas ellas, nunca promueven ni entregan animales que no estén esterilizados, ni lo han hecho ni lo harán, y al decir nunca, es “NUNCA”.

   ¿Seguras?¿Nunca comenzaron su labor aprendiendo? ¿Nunca cometieron errores?¿Nunca han entregado un animal sin esterilizar? ¿Nunca han ofrecido un animal sin esterilizar porque el tiempo apremia y las circunstancias no han sido tan favorables? ¿Siempre han tenido dinero para pagar la esterilización de los que se les ponen enfrente? ¿Siempre alguien les ha tendido la mano? ¿Siempre han sabido dónde esterilizar gratuitamente? ¿Siempre han sido perfectas? ¿Siempre han sabido qué es lo correcto? ¿Siempre han sido super profesionales? ¿Consideran su labor con los animales y en pro del beneficio de estos una profesión, un trabajo, una ciencia perfecta? ¿Nunca han dejado un animal en manos equivocadas?¿Nunca han prometido algo? ¿Nunca se les ha muerto algún animal al esterilizarlo sin previos estudios clínicos? ¿Nunca un cachorro? ¿Siempre han cumplido? ¿Nunca han dicho…”por favor ayúdenme, estoy desesperada”? ¿Nunca han hecho que otros paguen por facturas ajenas, por sus propias facturas, por los animales que recogen de la calle? ¿Siempre han sido auto suficientes?

   Según entendí, la persona en cuestión ofrecía en adopción pequeños cachorros. Según creo, eso no es malo ni aquí ni en ningún lado. No los ofrece en pedazos, ni los tortura, ni los cría para lucrar con ellos, ni los ofrece como alimento para chinos. Les está buscando un hogar. Esterilizados o no, NECESITAN UN HOGAR. Me surgen otras tres preguntas: Yo tengo hogar y no estoy esterilizado aún. ¿Alguien de ustedes lo está? ¿Alguno o alguna de ustedes se tuvo que hacer la OVH  o la castración para conseguir un hogar? ¿Es condicionante para un animal estar esterilizado para brindarle una oportunidad? Según mis estándares la respuesta es NO.

   Si bien es humana y socialmente correcto e ideal entregar a los animales esterilizados para evitar su excesiva reproducción y prevenir el abandono y la desgracia de nuevas generaciones de estos -que aún no existen-, también habría que analizar lo que opinarían -si opinaran- los animales por ser invadidos, vejados y violados quirúrgicamente sin su previo consentimiento -con lo cual no quiere decir que yo esté en contra de la prevención-y también lo sería -me refiero a lo correcto-, analizar las circunstancias de cada quien y en su caso, más que satanizar, orientar. Esa es la verdadera respuesta que se requiere de los protectores: LA UNIÓN por una causa en común. Si lo está haciendo incorrectamente, ¿por qué mofarse de su buena intención? ¿porqué ridiculizarla en las redes sociales incluso como alguien que escribe “haber” en lugar de “a ver”, o como alguien “ambivalente” cuando tampoco quien lo emplea entiende el término de esa palabra, incluso deseándole “que el destino le de una lección”. Vaya, lo leí y sentí pena por la pobre mujer a quien ni conozco ni defiendo pues desconozco si en algún escrito privado o público insultó a alguien con tanta rabia y sorna como las respuestas que leí.

   Específicamente me quedan en cuestión unos “tal vez” que me gustaría, respetuosamente, compartir con ustedes con la finalidad de que en ellos encuentren –tal vez, como primer “tal vez”- un poco de humildad y humanidad que permita y ayude a otros a encontrar un camino tan profesional como seguramente lo han encontrado la mayoría de ustedes quienes escriben.

   Les dejo mis “tal vez” por si tal vez alguien quiere repasarlos:

   Tal vez existe un motivo personal que va más allá de la no esterilización para lanzarse con todo en contra de la protectora mencionada. Tal vez no se deban tomar las cosas como personales cuando involucran a una comunidad que supuestamente actúa por un fin común. Tal vez si compartiéramos experiencias con otros protectores podrían hacer mejor su labor. Tal vez si los protectores no sintieran que lo que hacen es un trabajo,una profesión o una ciencia, comprenderían que es una vocación donde todos tienen derecho a participar y no solo una “elite” de “profesionales perfectos”.

   Tal vez si no lo hicieran con ese sentimiento egoísta, solitario, sucio, aislado y personal sino como una labor altruista que de manera colectiva se vuelva más generosa, las cosas resultarían mejor. Tal vez si sintiéramos tanta compasión por los seres humanos que intentan algo bueno como la que sentimos por los animales, entenderíamos mejor a ambos. Tal vez si fuésemos igual de generosos y amables con las personas como con los animales, encontraríamos mejores resultados.

   Tal vez si perdonáramos los errores de los demás acordándonos de los propios, no seríamos tan desagradablemente buenos y perfectos. Tal vez si agradeciéramos que cada día existan más personas interesadas en ayudar a los animales las motivaríamos en lugar de tratar de desalentarlas. Tal vez si dejáramos de ser o sentirnos tan protagonistas del que consideramos “nuestro heroísmo particular” podríamos compartir una labor de manera honesta y no de forma arrogante. Tal vez si dejáramos de sentirnos superiores  a los demás podríamos encontrar la armonía que tanto buscamos y tener y sentir más empatía y menos antipatía con lo bueno que hacen los demás, o con lo bueno que intentan hacer.

   Tal vez  si nos diéramos cuenta que hoy las redes sociales pueden unir lo que antes de que existieran estaba completamente desunido, trataríamos de emplearlas mejor. Tal vez si desquitáramos nuestra frustración por tanto abandono y desamparo de animales contra los irresponsables e indolentes que abandonan y maltratan y no contra quienes pretenden ayudar, tal vez y solo tal vez, podríamos ser más justos. Tal vez si nos diéramos un respiro ante tanta desgracia animal y nos percatáramos que para continuar la labor correctamente se requiere tener la mente sana, el cuerpo fuerte y el corazón fresco, podríamos respirar mejor.

  Tal vez si motiváramos a los adoptantes a realizar la esterilización y no darles todo en charola de plata, lograríamos más adoptantes responsables y menos presiones y condicionantes para el protector. Tal vez si estuviésemos conscientes de que  un adoptante puede fallar en cualquier caso, sabríamos que un protector también puede fallar al no detectarlo, lo que nos convertiría a todos en simples y sencillos seres humanos bajándonos de nuestro pedestal de mesiánicos salvadores del reino animal.

   Tal vez si creyéramos más en las promesas, estas se generarían en hechos. Tal vez si ayudáramos a las personas a cumplir sus promesas en vez de asfixiarlas llamándolas mentirosas, estas saldrían adelante y cumplirían lo pactado. Tal vez si las palabras nos sirvieran para expresar sentimientos agradables y no injurias, podríamos todos explicarnos y entendernos mejor.

   O tal vez sean inherentes al ser humano la intolerancia y la falta de entendimiento mismas que inquebrantablemente lo hacen beligerante en cualquier evento de cualquier naturaleza, incluso los que considera loables. En un mundo más perfecto, tal vez no reciba por este escrito tantos reclamos por meterme en lo que no me importa “ni deba interesarme”, como los que tal vez obtendré. O tal vez el asunto no merezca la importancia de ahondar tanto en su contenido.

  Ustedes decidirán. Tal vez sirva, tal vez no. Tal vez.

Juan Carlos Poó Arenas