Verdades Ocultas del Vaticano

Buscando a Jesús. Entre cánones e indulgencias.

 Un texto no apto para Beatos, Santos ni Santurrones.

  Por Juan Carlos Poó Arenas / Jueves 15 de Mayo de 2014.

VATICANO 1

    Mientras pasaba el último y más reciente temblor en la Ciudad de México, me encontraba indeciso a qué santo rezarle.

   En mi abundante ignorancia religiosa, me vino a la mente la imagen de la estampita de San Juan Diego que dibujó alguien que seguro lo conoció, pero los nervios me traicionaron y no recordé de momento su nombre,  así que confundiéndolo con el personaje de Pedro Infante, comencé a rezarle a San Tizoc, desde luego sin respuesta ni milagro. Luego pensé en Judas pero como uno era Iscariote y el otro Tadeo,  tampoco recordé cual era el gandalla y cual era el bueno, así que me fui a otro santo. JuanXII JPablo IIDe pronto mis nerviosas neuronas se activaron y recordé las recientes canonizaciones de Juan XXIII  y Juan Pablo II, efectuadas en Roma el pasado domingo 27 de abril por el actual Papa Francisco. Antes de comenzar a rezarles, los temblores pasaron.

Algo mareado todavía, tal vez más por mis herejes confusiones que por los tremores geológicos, decidí que antes que llegaran  las llamadas réplicas –que nadie quiere llamar pero que así les pusieron- era un buen momento para dejar el escritorio y recostarme a echar una pestaña, relajarme del susto y embelesarme escuchando el Canon y Giga en Re mayor de Johann Pachelbel.

PachelbelsCanonpg1canonpachelbel

   Con partitura en mano, solo por inspiración, me dirigí  al mueble donde guardo mis viejos discos de pasta y plástico y seleccioné el acetato en cuestión rogando que no estuviese tan rayado como los asuntos que ocupaban mis pensamientos. Lo saqué cuidadosamente de su empolvada funda, lo limpié suavemente con una franela  y lo coloqué como amoroso  melómano en el tornamesa.

Encendí el automático y cuando la base comenzó a girar, la aguja cayó ligera y lentamente sobre el disco para una vez hecho contacto, dar inicio al sonido.

     Ansioso por el agradable momento que me esperaba, me dirigí a mi sillón Vintage con control remoto en mano, nivelé el volumen y pensé:

    ─¡Ahhh! …no hay como la tecnología madre del pasado. Los acetatos siempre tendrán mayor calidad que los archivos comprimidos. Definitivamente lo retro tiene sus ventajas contra el ridículo modernismo desmedido en el que han simplificado casi todo.

   JuanCarlosPoò-Sillòn 1Ya recostado y con una sonrisa de auto complacencia serena, me amodorré, acerqué una almohada y me dispuse a perderme en tiempos barrocos a través del sublime Kanon und Gigue. Mis músculos comenzaron a ceder con ese maravilloso bajo continuo que daba entrada a la primera  variación de violín. Habían pasado apenas unos cuantos minutos cuando ya me encontraba plenamente relajado en el fragmento climático de la progresión armónica, inmerso  en un leve estado de apnea donde mis extremidades casi no respondían y mis oídos solo acataban las órdenes que dictaban las cuerdas de los tres violines;   entrado ya en la etapa alfa y delirante del trance final, muy poco antes de perder el conocimiento, escuché un pequeño ruido que me hizo reaccionar sutil y momentáneamente, entreabriendo mi párpado derecho; fue entonces cuando, con el rabillo del ojo y como revelación celestial, por mi vida que vi pasar en una fracción de segundo al mismísimo Jesús.

   Entre el Sol y el Re me incorporé del sillón en Fa y pasando abruptamente de un adagissimo  a un encabronato agitato expresé molesto en voz alta:

   ─ ¡Pinche Chucho, ya te vi cabrón!

   Efectivamente El Chucho -ese ratón callejero que hace un mes llegó y se instaló en mi oficina-, estaba haciendo de las suyas. Por demás está mencionar que el encanto de Morfeo se desvaneció inmediatamente dejando  un  trémolo en el  miocardio, o sea una pinche taquicardia que para qué les cuento. Entre los temblores de tierra y el Chucho estaban mis nervios de punta y  yo al borde de un infarto.

   Intentando investigar las ocultas  intenciones de El Chucho, seguí su rastro hasta la bodega donde alcancé a verlo entrar y en la que guardo algunas de mis preciadas antigüedades y recuerdos familiares, sabiendo que probablemente si yo fuese ratón, también pensaría en ese como  el lugar ideal para refugiarme de este pecaminoso mundo, ya que ahí se encuentran objetos de diferentes formas y tamaños entre los que fácilmente un diminuto roedor puede desorientar a su perseguidor y perderse en la penumbra sin ser ubicado.  Sin embargo, lo que El Chucho aún no sabe de mí es que me puede ganar en astucia, pero jamás en ostinato.

   Fue así que decidido hasta el límite para encontrarlo, al igual que furioso por mi tiempo de reposo y embeleso  interrumpido, me dispuse a levantar objeto por objeto hasta hallar y hacer salir de su escondite a Jesús, como le digo al ratón cuando estoy encabronado.

   Moví primero un radio de mesa de 1925; luego un conmutador de 1945 del que levanté el auricular intentando casi fanáticamente escuchar con atención si hacía algún ruido Jesús del otro lado; reacomodé un crucifijo de bronce de principios de siglo pasado y nada; juancarlospoo-fotografiastillife-04 copylevanté un libro de filosofía católica con apuntes y subrayados de un clérigo italiano que data del año 1600, pero Jesús  tampoco estaba ahí;  un reloj de bolsillo con la hora de su último suspiro en 1912 distrajo mi atención momentáneamente. Moví muchos objetos, pero el sigiloso ratón no se movía ni madres y permanecía impertérrito.

   Entonces,  mis sospechas comenzaron a rendir frutos, al ver esos cuadros que estaban en aquel viejo baúl de madera y repujado recargados en hilera contra la pared de fondo, pues un pequeño ruido proveniente de atrás me indicaba que El Chucho por fin había sido encontrado después de un largo rato de jugar  conmigo prácticamente al gato y al ratón. Uno a uno fui levantando y moviendo los cuadros. De pronto, El Chucho se vio descubierto y con los ojos desorbitados y los pelos de punta salió apresuradamente del baúl que antaño perteneció al Indio Fernández, un actor mexicano de hace muchos ayeres; El Chucho corrió rápidamente hacia el otro extremo del cuarto mientras yo, impávido, me quedé observando el cuadro que tenía en la mano. En ese momento olvidé los motivos de mi búsqueda y me aboqué a los resultados de mi accidental encuentro.

   Efectivamente, como una señal divina proveniente del mismísimo cielo, el cuadro en mis manos enmarcaba un papel  amarillento y carcomido por las humedades del tiempo  que databa del mes de Octubre del año 1958 y que ostentaba aparentemente la rúbrica de Angelo Giuseppe Roncalli… ¡Sí!… el mismísimo Papa Juan XXIII, el Papa Bueno, como le nombraron al ahora Santo reconocido por la iglesia Católica Romana. Tomé un cuentahílos y observé el autógrafo con el mismo detenimiento de un experto perito,  aunque debo confesar que sin ninguna devoción; mera atracción histórica.

   indulgenciatia 1Después de ir de izquierda a derecha y de arriba abajo, y ya seguro de que lo que tenía en mis manos era una reliquia -¡mjhú!-  dejé la sagrada rúbrica a un lado y ya entrado en curiosidad, tomé el siguiente cuadro: me percaté que se trataba de una Bendición Apostólica Papal e Indulgencia Plenaria in artículo mortis, otorgada a la señorita Enriqueta Tron Guerrero por el Papa Pio XII (antecesor de Juan XXIII) y fechada  el 26 de Septiembre de 1958, es decir, extendida catorce (14)  días antes de la muerte de Eugenio Maria Giuseppe Giovanni Pacelli, para los cuates Pio XII.  En este caso y como en toda Bendición e Indulgencia Impresa,  el pergamino de 25 X 35 cm. y enmarcado en madera con chapa de oro no estaba firmado por el Papa en cuestión, sino por el limosnero, es decir, la persona delegada por el Papa para dar la bendición, que en esa época era el arzobispo nominal de Adana, Diego Venini; el pergamino también ostentaba como símbolo de autenticidad el sello oficial del vaticano grabado en seco, conocido como  el sello del  Ufficio Pergamene della Elemosineria Apostolica dellla Città del Vaticano. ¡Sí, sí, lo sé!; a mi también me impresionan mis vati-conocimientos. Tal vez es una deficiencia hereditaria.

La verdad, el cuadro en cuestión era una belleza digna de contemplar para aquellos a quienes nos gusta recrearnos con la historia de las cosas  y las artes gráficas de calidad, pues se apreciaba completamente artesanal, dibujado y decorado elegantemente a mano, con arreglos florales, figuras ornamentales, unas pequeñas laminillas de papel de oro, una estampilla del Papa en cuestión y escrito completamente a mano por expertos artesanos calígrafos además de la mencionada firma precedida por una leyenda de un par de renglones Su cita llamó también mi atención. Esto decía:

BEATISIMO PADRE. humildemente postrados a los pies de vuestra Santidad suplican la bendición apostólica e indulgencia plenaria  “In Articulo Mortis” aun en el caso que no pudiendo confesar ni comulgar previo un acto de contrición pronuncien con la boca o con el corazón el Nombre Santísimo de Jesús.

   Fue la última línea la que me hizo recordar los motivos de mi presencia en ese lugar: ¡La búsqueda de Jesús, El Chucho!  Sin embargo, el recuerdo de aquella maravillosa mujer me hizo dar una tregua y dejar la búsqueda del roedor para al ratón.

   Mi querida tía abuela Queta era no solo una gran mujer, sino también una persona de gran fe y devoción católica; por ello, al igual que Tierra Santa, el Vaticano siempre se encontraba entre los itinerarios de viaje favoritos de la señorita Tron a través de los años.

   recuerdostsanta 3De sus espléndidos viajes  quedan como testimonio además de exquisitas fotografías, formidables  souvenirs como  lo son pequeñas hojas de plantas crecidas en tierra santa, aceites así como piedras, arena y agua del mismo lugar, todos con el sello que los garantiza como  “SAGRADOS” empacados y etiquetados de origen en pequeñísimas cantidades dentro de minúsculos recipientes de vidrio, plástico y cartón; también  dan testimonio de esos viajes y de su gran fe, diversas  bendiciones e indulgencias papales personalizadas  a su nombre y al de nuestra familia  que le fueron otorgadas a través de los años y diferentes reinados Papales, y adquiridas y ganadas tanto por una módica suma de dinero dentro del Vaticano, como a través de sacrificios impuestos por la fe para tales efectos y mismas que hoy, tras el deceso de mi querida tía a los 87 años ocurrido en febrero de 1988, guardo  no con la misma devoción que ella pero sí con el gran amor de su recuerdo, sabiendo que para Enriqueta representaban  algo más que lo que representan para mí: un simple artículo promocional que halaga la vanidad religiosa y ejerce una gran manipulación en la fe espiritual y emocional de las buenas almas, y de las malas también.

   Nunca ha sido mi intención cuestionar la fe de nadie, excepto la mía, por lo que muchas veces al observar las bendiciones y leerlas una y otra vez me preguntaba:

   ─ ¿Cómo una institución de 2 mil años de antigüedad como la Iglesia Católica puede seguir ofertando las bendiciones personalizadas condicionándolas a pago como si fuesen limones? ¿Cómo alguien puede pagar por una bendición y pensar que ésta se ha obtenido de forma meritoria, desinteresada, humilde  y sencilla? ¿Cuál es la diferencia entre humildad y vanidad? ¿Cuál es la diferencia entre ganar y comprar? ¿Cuál la diferencia entre prometer y manipular? ¿Cuál la que existe entre mentira y verdad? ¿Cuál es el manual de mercadotecnia celestial?

caricatura 1

   Lo cierto es que el Vaticano y la Iglesia Católica, como muchas otras instituciones religiosas, ha aprovechado los momentos y modelos históricos, y ha sabido desde tiempos remotos manipular muy bien las creencias de sus fieles así como sus miedos y  temor,  neblinavaticanohaciendo que confundan la certeza con fe, la vanidad con humildad, la devoción con fanatismo, el conocimiento con desinformación, el perdón con capitalismo  y la razón con la obstinación, nublando su visión dentro de una neblina de fe ciega en la que no se cuestione absolutamente nada, es decir, haciendo que pierda la razón para dominar su atrofiada mente y obtener así los beneficios económicos exprimidos de  clientes permanentes.

   Dentro de esta neblina desde luego se encuentra la mercadotecnia celestial  que oferta gran cantidad  de productos y servicios personalizados y populares tan variados como las propias necesidades que sus  consumidores cautivos requieran. De tal forma,  dependiendo el requerimiento se estipulan los costos y condiciones. ¿No lo sabía usted o verdaderamente prefiere ignorarlo? Si ha llegado hasta este punto de la lectura, le otorgamos 2 estrellas. Juntando cuatro estrellas podrá obtener su primer pluma de alita angelical.

   monedas vaticanoTangibles e intangibles van y vienen en diferentes tamaños, formas y presentaciones  dentro de un mercado tan amplio como el mismo cielo. En la categoría de los intangibles están las Bendiciones Papales e Indulgencias Plenarias, que son ofrecidas por los que llamo “Vendedores de Escaleras al Cielo”   o “Agentes de Viajes Celestiales”, y que son prácticamente boletos directos al cielo sin escalas en el purgatorio, verá usted por qué.

   Qué son las indulgencias

 

   La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los Santos (Canon 992).

   La indulgencia es parcial o plenaria, según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente (Canon 993). Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las indulgencias tanto parciales como plenarias (Canon 994). Para ser capaz de lucrar indulgencias es necesario estar bautizado, no excomulgado, y hallarse en estado de gracia por lo menos al final de las obras prescritas (Canon 996).

   En mis años como sacristán del Vaticano -puesto al que renuncié para convertirme en streeper y posteriormente en estrella de rock-, aprendí que las indulgencias pueden ser universales, particulares, inmediatas o personales.

   El menú de indulgencias es tan amplio como el paladar de los pecadores. Las indulgencias universales pueden ser usadas en todas las iglesias en cualquier lugar a diferencia de las particulares que se usan en determinadas iglesias o santuarios. Por su parte, las inmediatas, son  las que tienen una eficacia instantánea –algo así como un fast food celestial- para los que rezan el rosario o llevan escapularios. Las personales, se aplican a uno mismo o a un grupo determinado de personas.

   Aunque según la ley eclesiástica el Papa es el único que tiene la facultad para aplicar cualquiera de estas indulgencias ya sea a toda la iglesia o a un creyente en particular, como en el caso de mi tía amada, la simplificación administrativa -movida desde luego por los hilos de la conveniencia-, otorga concesiones de indulgencias a personas distintas al Papa, digamos, algo así como franquicias. Como ven, en la iglesia como en el arte, también las reglas se hicieron para romperse.

   Por ejemplo, en 1903 el Papa delegó su autoridad a ciertos clérigos, y las indulgencias se ejercieron de acuerdo a la jerarquía, permitiendo que los cardenales concedieran 200 días de indulgencia, los arzobispos 100 días y los obispos, -los más jodidos- 50, pero cada uno de ellos en su respectiva diócesis. La concesión de indulgencias hoy es una práctica común en la iglesia de Roma, y aunque el Papa, asistido por la Sagrada Penitenciaría es el único que tiene poder de atribuir indulgencias, los obispos también están autorizados pero exclusivamente por delegación.

   Las indulgencias más populares son las del rosario, las de los escapularios, las del altar privilegiado, las de la bendición apostólica y las de las peregrinaciones. Como condición para recibirlas, se exige que las oraciones y obligaciones deban cumplirse en absoluto estado de gracia, el cual no se alcanza si no se confiesa y comulga los días anteriores. Es decir, yo ya bailé misa y me pintaron violines.

 El origen de las indulgencias

   Durante el siglo III, quienes resultaron excomulgados por causa de su apostasía, solicitaban a la iglesia su reincorporación, con el fin de evitar la persecución de que eran objeto. Para ello, los obispos les exigían el cumplimiento de ciertas penitencias y la realización de algunas obras, como demostración de verdadero arrepentimiento. Cumplidos estos requisitos, los arrepentidos recibían la autorización de los obispos para reintegrarse a la iglesia en forma gradual.

rosario dineroLuego el juego cambió y la pelota botó cuando se comenzó a abusar de este sistema para obtener beneficios muy terrenales y nada divinos pues la iglesia con esa visión de negocio característica, comprendió que los aportes de los arrepentidos se podían transformar en una excelente fuente de ingresos para sufragar los gastos crecientes de la iglesia y sus excesos.

   Para facilitar este proceso de recaudación, en el año 325 el Concilio de Nicea otorgó a los obispos poder de aplicar indulgencias.

   El Papa Urbano II –quien en el nombre llevaba la penitencia- concedió a fines del siglo XI lo que fue la primera indulgencia plenaria, que beatificaba a todos los cruzados que lucharan por la libertad de Jerusalén. Desde ese momento, se instituyó el sistema de indulgencias como una forma de captar fondos y adeptos, mediante el perdón de los pecados, perdón breve o eterno, dependiendo de la magnitud de la “caridad”.

   En el año de 1300 -lo recuerdo como si fuera ayer-,  Bonifacio VIII, en una verdadera campaña para promover las peregrinaciones y la asistencia a los oficios, concedió indulgencia plenaria a todos aquellos que ingresaran en las basílicas de San Pedro, San Pablo, Santa María la mayor y San Juan de Letrán, en Roma, y que recibieran los sacramentos de la penitencia y la eucaristía. En aquel año visitaron Roma más de dos millones de personas que dejaron grandes sumas de dinero. Desafortunadamente yo me encontraba en otras diligencias y no pude asistir.

   Año tras año, el caudal de ingresos de la sagrada iglesia crecía con la mayor afluencia de clientes, digo, de creyentes, los que se constituían más y más en un verdadero mercado cautivo para los prestadores de servicios colaterales o conexos, como posadas, albergues, santerías, comerciantes y otros muchosque realizaban sus negocios, con participación de la iglesia. ¿Les suena conocido? Claro, esto era hace más de 700 años, no vayan a creer que ahora es igual, no, ¿cómo creen?

   En 1517, cuando se necesitó dinero para reconstruir la Basílica de San Pedro en Roma, León X  realizó una activa campaña para vender indulgencias en toda Europa a través de vendedores que ejercían presiones de todo tipo para colocar el “producto” en los diferentes mercados internacionales dentro de los países a los que fueron enviados.

   JUANTETZEL 2Uno de los vendedores que alcanzó mayores éxitos fue una “fichita”  llamado Juan Tetzel que me caía en la punta del hígado y quien era un experto en ventas de indulgencias, aún sin haber tomado un solo curso de ventas como los que se ofrecen recalcitrantemente en la actualidad y sin chutarse el libro Los 7 hábitos de la Gente altamente Eficiente.

Su fama de charlatán y persona convincente interesó mucho  al Papa y Tetzel fue encargado por este para vender indulgencias en Alemania.

   Un testimonio de la época describe así el ingreso de Tetzel a una ciudad alemana:

 Cuando el vendedor de indulgencias se acercaba a un pueblo, lo hacía con el documento oficial Papal precediéndole, en un pendón de oro y terciopelo. Al verlo, salían a recibirlo con estandartes, velas y cánticos, todos los sacerdotes y monjes, el concilio del pueblo, los rectores de colegios, sus estudiantes y todo hombre y mujer.

El acontecimiento era acompañado por el repicar de las campanas y los acordes del órgano de la iglesia principal, a donde llegaba seguido por la gran procesión. Se colocaba una cruz roja en el medio de la iglesia y el estandarte Papal. Cualquiera pensaría que era el mismísimo Dios el que había llegado. Al frente de la cruz se colocaba un gran baúl de hierro para recibir el dinero y Tetzel se encargaba de convencer a la gente para que compraran las indulgencias. Para ello, se valía de diferentes técnicas, tales como la utilización de sermones, himnos, procesiones y boletines especiales que respaldaban sus argumentos.

   Algo así como la celebración de las Olimpiadas actualmente o la canonización de los santos, pero sin difusión mediática y sin tanta parafernalia aunque, eso sí,  con mucha enjundia.

    JUANTETZEL 1Tetzel afirmaba que las indulgencias eran el regalo más precioso de Dios, pues las comisiones que percibía hacían que su deseo de vender resultara verdaderamente apasionado. Llegó a declarar que sus “certificados de perdón” tenían tal poder, que aquellos que los comprabanpodían seguir pecando, sin necesidad de arrepentirse,manteniendo siempre el perdón (indulgencia) adquirido. Igualito que hoy, pero por lo menos él lo aceptaba.

   Se dice que este  pillazo llevaba y exhibía en toda oportunidad, una pintura del diablo atormentando las almas de los hombres en el Purgatorio. Mientras, repetía con frecuencia las palabras que aparecían escritas en el gran baúl: Sobald der Pfenning im Kasten Kiingt, Die seel aus dem Fegfeuer sprint”; algo así como “Tan pronto como tu dinero suene en el fondo de la caja, el alma atormentada en el purgatorio vuela”.

   Como en todas las épocas, incluyendo la actual, los ricos daban grandes donativos y los pobres se empeñaban para ayudar a los suyos a escapar del Purgatorio o para pagar sus propios pecados dando lo que tenían y quedando más jodidos todavía.   La comercialización de indulgencias y los abusos con que se acompañaban, fueron algunas de las razones que empujaron a Martín Lutero a iniciar lo que se conoció como la “Reforma Protestante”, quien a pesar de que todavía era un sacerdote de la Iglesia Romana, se oponía fervientemente a la venta de indulgencias.

   encubrimientoPanIglesiaEn esa oportunidad – tal como actualmente con los pecados de Maciel y la protección que la iglesia le dio a este miserable pederasta- la verdad se conoció y el abuso de la venta de indulgencias y otras conductas impropias de la iglesia salieron a la luz en todo el mundo. Así, para taparle un poco el ojo al macho, la venta de indulgencias y los abusos se redujeron, pero continuaron.

caricatura 6 copyHoy aparentemente la Iglesia Católica Romana no vende las indulgencias en el mercado público, como se hiciera en aquellos tiempos, pero el dinero proveniente de las indulgencias continúa constituyendo una de las más fuertes partidas de ingresos de la caja de San Pedro, y para los creyentes, el Up Grade al cielo sin escalas en el purgatorio sigue siendo un gancho fabuloso.

   Pero, ¿cómo es entonces posible tal cosa? Ahhh, muy sencillo: se llama M E R C A D O T E C N I A. Me explicaré para darles una idea más clara acerca de este proceso celestial.

   ¿Conocen los llamados “Jubileos”?

   Pues estos son  organizados para mantener operativa esta maquinaria de oferta de indulgencias y generación de ingresos.

   El  primer Jubileo fue organizado en 1300 por Bonifacio VIII al que ya comenté que no pude asistir así que no me pregunten cómo estuvo. Aunque se decidió repetirlo cada cien años, en 1350, el Papa Clemente VI declaró un nuevo Jubileo impactado por el fervor popular y la lana recaudada por el mismo Bonifacio VIII.

   BONIFACIO XIXLuego, Bonifacio IX,  para no quedarse atrás, quiso que se celebrara también el Jubileo del año 1400, para respetar la periodicidad de cincuenta años establecida en 1350 y decretó que las Indulgencias podrían obtenerse en tres basílicas nuevas que se agregaron  a las cuatro basílicas mayores escogidas en los años precedentes. En este Jubileo se presentó como nueva atracción “turística” un nuevo tipo de peregrinación penitencial que partiendo de diversas regiones de la Italia septentrional, se dirigían a Roma bajo el lema de “Paz y Misericordia” –¡ahhh los slogans!-. La indulgencia también fue de carácter plenario.

   caricatura 10Abreviando historias, años fueron años vinieron y los Jubileos, Años Santos, rituales sagrados y show business fueron cambiando, modificándose y adecuando sus estrategias para obtener una forma cada vez más sofisticada de recaudación económica mediante el sencillo manipuleo de las almas pecadoras que buscaban el perdón divino otorgado por los representantes de Dios en este planeta de pecadores, donde las arcas del Vaticano crecen gracias a tanto pinche pecado.

   En el siglo XX los Jubileos tuvieron sus altas y sus bajas, pero hubo compensaciones, algo así como tiempos extras o partidos amistosos, para recuperar tantas almas fanáticas  perdidas como dineros que dejaron de ingresar a las arcas vaticanas con las suspensiones temporales.

   MONEDA PIO XIPor ejemplo, en 1925.  Pío XI organiza el Jubileo ese año donde vuelven las indulgencias y las canonizaciones y se retoman las masas. También se anuncia la realización de otro Jubileo para 1933, con el llamado “Año de la Redención” –porque sí, efectivamente, como nuevos productos de la marca merecen un nombre-. Se instituye la fiesta de Cristo Rey –otro nuevo producto-y se produce un fuerte y profundo cambio pues se fija la aperturade la “Puerta Santa” para el “Domingo de Pasión”, enlugar de la noche de Navidad y el Papa se anima nuevamentea salir al aire libre, donde realiza algunas celebracionesy concede indulgencias.  

  pioxiijUBILEO1950 Para 1950 las heridas de la segunda gran guerra permanecían abiertas y Pío XII organizó el Jubileo afirmando que correspondía a un año  signado por el “gran retorno y el gran perdón”, expresiones que hoy resultan vacías. Al grito de “Videre Petrum” el aluvión católico se volcó sobre la plaza de San Pedro, en la que el Papa, ante medio millón de fieles y 622 obispos, proclamó el dogma de la “Asunción de María” como nuevo producto para todo aquel que gustase del consumismo celestial.

   Pio XII otra.jpgEn 1953, Pío XII nada tonto declaró el 15 de Agosto un Jubileo Extraordinario, para la fiesta de la Asunción –que debió comenzar el 8 de Diciembre del año anterior- día de la “Inmaculada Concepción. Considerando este Jubileo el celebrado en 1950 y la extensión declarada del año 1951, vemos que en el transcurso de tan solo cinco años, se celebraron tres Jubileos. En lo particular debo confesar que Pio XII me caía muy bien pues adoraba a sus canarios y era muy bueno con ellos. Pero se rayó con tanto jubileo.

   Médaille_en_or_à_l'effigie_de_Jean_XXIII,_1962El 22 de Enero de 1962 –por intermedio de la Sagrada Penitenciaría Apostólica- el Papa Juan XXIII concede indulgencia plenaria durante todos los días del Año Jubilar (25.04.1962-25.04.1963), con motivo del Cuarto Centenario de la Venida de la Sagrada Imagen, con la posibilidad de ganarse estas gracias, no solamente en el Santuario, sino también en cualquier otra iglesia donde estuviera expuesta la Virgen dentro de la ciudad.

   anosanto1975pauloVIdrsmith 2Para 1975  la celebración de un Jubileo parecía a muchos algo anacrónico, ligada más a la época medieval que a los tiempos modernos. Sin embargo al Papa Paulo VI le valió sorbete lo que pensaran aquellos y decidió su realización pues “la tradición no debe interrumpirse” –ni las ganancias tampoco-. Este Jubileo fue el de  “la alegría, la renovación interior y la reconciliación”. ─¡Qué hermoso…que bello!, diría con cinismo el Dr. Zachary Smith (Jonathan Harris) en la serie de televisión de los 1960’s Lost in Space (Perdidos en el Espacio).

   El caso es que muchos siguen preguntándose por qué la iglesia vive  reconciliándose con tantas celebraciones. La respuesta es muy simple y está… en el billete.

   JUBILEO 1983En 1983 Juan Pablo II introdujo la Bula que convocaba al “Jubileo de la Redención” pues según él se cumplían 1950 años de la muerte de Jesús.

    ¡Abran las puertas al Redentor! ─dijo.

   Cabe mencionar so pena de excomunión para este humilde servidor, que la iglesia desconoce al igual que los infieles, las fechas exactas  del nacimiento y muerte de Jesús. Lo que es un hecho es que las fechas suministradas por la Iglesia de Roma no corresponden a la realidad.

   Pero a fin de cuentas, Juan Pablo II pensó:

   ─Si Pío XI celebró el nacimiento en 1933, ¿Por qué caramba yo no voy  a conmemorar el aniversario de su muerte?

   Desde luego en lo que no pensó el Santo Papa fue en que el término “jubileo” expresa alegría, y la muerte de Jesús expresa todo lo contrario. De acuerdo, le concederemos la indulgencia por ser polaco y porque me caía bien.

   jubileo 2También en 1983, como siempre,  hubo indulgencias, aunque la función principal de este Jubileo, fue la de preparar el “Año Santo 2000”. Era algo así como una campaña publicitaria preventiva que decía:

“¡Espéralo…ya viene…muy pronto…NO TE LO PUEDES PERDER!  

   Caray, debí haber sido redactor de Jubileos. Se gana más que en publicidad.

   Seguramente también en esas fechas se comenzó a redactar el Perdón Papal que recientemente conocemos.

Festividades, Peregrinaciones y Oraciones  

   Al margen de los Jubileos, existen muchas festividades especiales y múltiples peregrinaciones a diferentes iglesias y lugares santos, que permiten acumular méritos para ganar indulgencias, tal como las tarjetas de crédito permiten acumular puntos para ganar supuestos premios.

   Actualmente un creyente bien informado puede gozar de cierta clase de perdón eterno, tomando ventaja de estas circunstancias especiales y apelando al arsenal de cientos de oraciones, devociones, peregrinaciones y otras canciones bien cantadas que otorgan indulgencias con extrema generosidad, sin mirar siquiera la clase o magnitud de los pecados cometidos.

San Nicolás Tolentino, Patrono de las ánimas del Purgatorio

San Nicolás Tolentino, Patrono de las ánimas del Purgatorio

Así pues, no importa si se es un político corrupto, un genocida, un dictador venezolano o sirio, un psicópata, un torero torturador de animales, un pederasta de apellido Maciel, un desalmado cazador como el Rey Juan Carlos de España, un traficante de armas, narco, violador,  secuestrador o  asesino; todos tienen derecho a participar y ganar, por qué no, una magnífica indulgencia. Eso, como dicen en mi rancho, son fregaderas, y a la iglesia le valen monjitas.

   Las indulgencias, pueden extenderse a favor de los muertos y de los vivos por igual, lo cual seguramente es  tranquilizante para los que están en lista de espera en ese lugar tan temido llamado Purgatorio, pues su bienaventuranza eterna se acerca en la medida que los deudos recen por ellos y se muestren caritativos.

   Pero actualmente también tendría poca simpatía este sistema de perdón administrativo simplificado divino si tuviésemos que viajar a lejanos lugares sagrados como en otros tiempos y como lo hacía mi querida tía Queta, para lucrar con las gracias que las indulgencias nos proveen.

  Afortunadamente, el progreso trajo a nuestras manos lo que de otra manera sería privilegio de unos pocos pecadores adinerados, pues no cualquiera está hoy en condiciones de gastarse una suma importante de dinero en pasajes y hoteles, por más grande que sea la recompensa celestial. Por eso, la Penitenciaría Apostólica dio a conocer nuevas disposiciones –con fuerza de decreto- para obtener la indulgencia Jubilar, que se da en cumplimiento a la voluntad del Papa Juan Pablo II, expresada en la Bula para el Gran Jubileo del año 2000, para que todos los fieles debidamente preparados (confesados y comulgados) pudiesen beneficiarse copiosamente del don de la indulgencia durante todo el Jubileo.

   Desde luego y por alguna razón que aún no entiendo, las indulgencias plenarias solo podrían obtenerse una vez al día. Supongo que esto para evitar una mayor demanda a la oferta que pudiese afectar la producción del producto y el desabastecimiento celestial. Además, la confesión sacramental y la participación en la Eucaristía, habrían de estar acompañadas con la oración por las intenciones del Romano Pontífice, así como por las obras de caridad y de penitencia.

   De tal forma, los fieles podrían obtener la indulgencia jubilar en Roma, en Tierra Santa, en otras circunscripciones eclesiásticas o en cualquier lugar, bajo condición -dependiendo el paquete elegido- de efectuar peregrinaciones, participar en Santas Misas con devoción, acudiendo a otras celebraciones como Laudes o Vísperas, en  ejercicios de piedad como el “Via Crucis”, el “Rosario mariano, el rezo del himno “Akathistos” en honor de la Madre de Dios, entre otros o visitando una de las cuatro basílicas, en las que además de permanecer un tiempo razonable, se finaliza con un “Padre Nuestro” y la Invocación a la Virgen. También visitando a hermanos necesitados o con dificultades, o mediante iniciativas que favorezcan de modo concreto y generoso el espíritu penitencial, como abstenerse al menos durante un día de fumar, ingerir bebidas alcohólicas, ayunar de comida y sexo, dando dinero a los pobres; o sosteniendo con una significativa aportación obras de carácter religioso o social, entre algunas otras condiciones.

Verdades en los tiempos modernos.  

   padrerecolectorA pesar de que todos los abusos y artimañas de la iglesia para obtener fondos y generar mayor riqueza a través de los tiempos son conocidos, la doctrina de las indulgencias forma todavía parte del “arsenal de creencias” pues aún hoy continúan presentes en la Iglesia de Roma esta clase de abusos financieros y amedrentamientos psicológicos atenidos a la “espiritualidad”:

   Ejemplos de manipulación religiosa hay muchos pero menciono pocos:

   Todavía se efectúan pagos para que un sacerdote ore por un ser amado, para sacarlo del Purgatorio; esta es otra idea cruel y malvada, diseñada para inculcar miedo desde la más temprana edad para hacer creer a la gente que los sacerdotes pueden salvar de las llamas a los seres queridos, por medio de la oración y el poder de las indulgencias.  

Los Pederastas de la Iglesia pueden estar tranquilos. El seguro de las INDULGENCIAS es de cobertura amplia.

Los Pederastas de la Iglesia pueden estar tranquilos. El seguro de las INDULGENCIAS es de cobertura amplia.

Es obvio que aprovecharse de los sentimientos que una persona pueda sentir por un ser querido que ha fallecido, con el solo propósito de recaudar dinero, es absolutamente inmoral y deshonesto pero sencillamente es práctico y muy benéfico para cualquier pillo.  Debemos recordar que con abusos de esta clase la iglesia obtuvo gran parte de las riquezas que ahora atesora y que no suelta ni siquiera para sacar del hambre o la miseria a una pequeña porción de tantos millones de niños en el mundo, por poner solo un ejemplo entre miles de los abusos de vanidad y mezquindad característicos. En fin, El Sermón de la Montaña creo que no es una buena campaña motivacional para los intereses de poder y riqueza. Habrá que pensar en otra cosa.

   En muchas partes una misa mayor puede llegar acostar más de mil dólares dependiendo de las flores, los candelabros y del número de sacerdotes que participen en ella . Una misa menor resulta más económica. Los irlandeses tienen un dicho que describe bien esta realidad: “Dinero mayor, misa mayor; dinero menor, misa menor; no dinero, no misa”. De esta forma si los parientes de una persona difunta carecen de dinero o se niegan a pagar por las misas, no habrá misa y el finado pasará a joderse y formar parte de la larga fila de “almas olvidadas en el Purgatorio”.

   Pero, la iglesia Romana, en su infinita sabiduría y misericordia, tiene una solución para cada necesidad. En este caso y afortunadamente, cada día 2 de Noviembre es el proclamado  “Día de los Difuntos”, y todos los años se ofrecenoraciones por estas “almas olvidadas”. Con un poco depaciencia, cada uno tendrá su misa mientras juegan poker, ajedrez o cascarita en el Purgatorio.. Desde luego se les pide a los feligreses que contribuyan con su mochada para la celebración de la Misa de Réquiem, con el objeto de aliviar los sufrimientos de las almas olvidadas por sus familiares.

Liga Piadosa para No Caer en el Purgatorio

Liga Piadosa para No Caer en el Purgatorio

Ahora bien, la iglesia no discrimina a nadie y también ha pensado en los paranoicos. Por si no confía en su familia o piensa que después de muerto le van a pintar violines con las misas y si usted quiere asegurarse que después de su muerte alguien va a pagar misas en su favor, solo debe agradecer a la santa previsión de la iglesia, pues basta con unirse en vida a la “Sociedad Purgatorial”, establecida en 1856. Si le resulta difícil encontrarla en el directorio telefónico, pregunte en la iglesia más cercana a su domicilio; allí sabrán informarle; tal vez le pidan una pequeña aportación por trámites administrativos.

Se me ocurrió un texto publicitario para promover este fabuloso producto. Podría ser el siguiente:

Como miembro VIP de esta exclusiva “sociedad post-mortem”, y mediante una módica cuota en vida con extraordinarias facilidades de pago, ya sea en sus modalidades anual, mensual o bimestral -preferimos anual “for if the flies”, o sea  “por si las moscas”-, usted, ¡ya está a salvo del Purgatorio!

A usted se lo podrá cargar el payaso en cualquier momento o lugar y podrá morirse tranquilo con la certeza de que tendrá su misa asegurada en la que  se ofrecerán oraciones a su favor, que le brindarán un fabuloso Up Grade en primera clase sin escalas directo al cielo.  

¡Olvídese de la Visa y el  Pasaporte!  

Con la “Sociedad Purgatorial”,  pisar el tan temido Purgatorio          …es cosa del pasado.  

Este es uno más de los servicios VIP que la Iglesia Romana le ofrece.  

   Es natural que a través de esta diversificación de productos celestiales con los que sigue recaudando fondos, la Iglesia Católica se pueda dar el lujo de realizar simplificaciones administrativas que permitan obtener indulgencias sin que el fiel gaste mucho dinero ni concurra en peregrinación a lugares sagrados, en años jubilares.  

   Para eso fueron redactadas por un grupo de destacados profesionales una gran cantidad de oraciones y ejercicios espirituales que tienen de por sí, la mágica virtud de concedernos casi todas las indulgencias con las que podemos lucrar, para nosotros y para nuestros seres queridos, del más acá y el más allá.  

La Mercadotecnia Celestial en Tiempos Modernos   

LA MODERNIDAD EXIGE.  Juan XXIII  fue uno de los pocos pontífices que interiorizó el mensaje de Jesús diciendo:  Estaremos atentos a los signos de los tiempos. Sin embargo, la realidas superó sus expectativas.

LA MODERNIDAD EXIGE. Juan XXIII fue uno de los pocos pontífices que interiorizó el mensaje de Jesús diciendo: Estaremos atentos a los signos de los tiempos. Sin embargo, la realidad superó sus expectativas.

La modernización de la iglesia y su simplificación siempre adecuada a los requerimientos de la época y a las necesidades de sus ciegos fieles, ahora brinda la posibilidad de que  las indulgencias en pergamino y selladas por el Papa desde tiempos de Gutemberg, cedan el paso a mensajes de 140 caracteres o menos a través de Twitter.

   Así es. El retuitear al pontífice, estar al pendiente de sus fotografías y publicaciones, brinda ahora un fruto espiritual “auténtico” pues al dar  “clicks o likes  con en el corazón y con devoción” se pueden obtener fácilmente las indulgencias. Ver para creer. O mejor dicho, no ver para creer.

   PAPAtwitterMuchos ya consideraban hoy la figura de Jesús como la de “el mejor marketero” de todos los tiempos. Ahora, la iglesia Católica no ha querido perder la oportunidad de estar a la altura de las grandes empresas y marcas comerciales que acaparan millones de fans y seguidores. Es por ello que el máximo representante de esta iglesia se permitiera lanzar  nuevas “ofertas y promociones irresistibles” relacionadas con las famosas “indulgencias”, como las que comenzó a ofrecer en 2013 a través de @Pontifex y en conmemoración de La Jornada Mundial de la Juventud (otro nuevo producto) efectuada en Brasil ese año.

  Pero por muchas indulgencias, las canonizaciones y los milagros no se salvan, pues también han sufrido simplificaciones administrativas  a través de los siglos, y con mayor fuerza en los últimos años, respondiendo desde luego a la imperiosa necesidad de la iglesia no solo para atraer sino para mantener a sus más de mil millones de fieles en el mundo. Los factores de simplificación administrativa están basados en las circunstancias históricas que obligan a elevar celestialmente las estrategias mercadológicas de la iglesia para responder a los requerimientos tanto políticas y sociales como a los particulares de sus clientes, que como sabemos, siempre pierden la razón… digo…que siempre tienen la razón.

Benedicto XVI  usando una tablet  desde Roma para encender el árbol" de Navidad más grande del mundo (750 metros) en Gubbio, Italia.

Benedicto XVI usando una tablet desde Roma para encender el árbol de Navidad más grande del mundo (750 metros) en Gubbio, Italia.

   POPEPor ello, cuando el público grita “Santo, santo súbito”, como lo hizo el día en que murió Karol Wojtyla, más vale hacer caso si no quieren que los clientes se vayan con la competencia. 

   Pero este tema de los santos y las canonizaciones es tan basto que preferible será tocarlo en un momento digamos, de menos euforia.  

   

Lo que sí es un hecho, aunque nunca obtenga una indulgencia plenaria, es que mientras sigan los tremores de tierra en la Ciudad de México y mientras no atrape a ese condenado ratón, seguiré con el Jesús en la boca.

                                                                                                              No hay masa ya                                                                                             Doña Lencha (Propietaria de LA VATICANA. Tortillería)

Por último, y para demostrar a todos aquellos herejes que dicen que el Purgatorio no existe… ¡Hé aquí la prueba!

EL PURGATORIO…  SÍ EXISTE!

EL PURGATORIO SÍ EXISTE. Hélo aquí en diferentes presentaciones.

EL PURGATORIO SÍ EXISTE. Hélo aquí en diferentes presentaciones.

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Juan Carlos Poó en LA RAZÓN plataforma digital, a partir del 01 de Abril de 2014.

Juan-Carlos-Poo LARAZON-VO

Estimados amigos y amigas:

     Me complace informarles que a partir del día martes 01 de Abril de 2014 (mañana), podrán leer los artículos, críticas y opiniones de su servidor, en la plataforma digital del periódico LA RAZÓN, dentro de mi sección titulada VERDADES OCULTAS, en la que tocaré los temas de interés general que con astucia han sido manipulados para ocultar verdades con más de una cara, provocando intensas dudas razonables. Para mí será un placer recibir sus comentarios, dudas o sugerencias  a través de mi blog  www.juancarlospoo.wordpress.com,

o a mi correo electrónico jcpooa@gmail.com

También me dará mucho gusto su seguimiento en mi espacio tweeter;  @jcpooa

Cabe recordar que para mí es un privilegio  y una gran satisfacción haber sido llamado para  la apertura de espacios periodísticos tan importantes como LA RAZÓN,  plataforma digital, por considerarlo fundamental para continuar informando y difundiendo, siempre con cordura y empeño,  las causas a favor de la liberación y los derechos de los animales, la protección de la flora,  la conservación de nuestro planeta y los derechos humanos.

Por ello, sus comentarios al periódico sobre mis artículos se reflejarán para alcanzar nuevos y mayores metas  en pos de la verdad.

Gracias a todos.

A T E N T A M E N T E

Juan Carlos Poó Arenas.

http://www.razon.com.mx