EL HOMBRE Y LA PIEDRA / Alegoría

Por Juan Carlos Poó Arenas / Martes 27 de septiembre 2016.

alberto-saucedo-colage-1-baja

alberto-saucedo-tlalocMiraba una de las fotografías de mi amigo Alberto Saucedo – formidable atleta, extraordinario fisicoculturista y talentoso escultor-  quien se encontraba realizando una postura frontal de doble bíceps junto al monolito de Tlaloc, cuando de repente me surgió la idea de escribir esta alegoría.

Sé que hoy en día son casi tan pocos los que  acostumbran leer más de 50 palabras juntas como los  que aprecian el arte en una escultura. Así que para esos pocos dedico este escrito esperando lo disfruten –o lo destrocen-, sacando en ambos casos beneficio a sus palabras y alguna conclusión fructífera para sus vidas;  y desde luego lo dedico con gran afecto para mi amigo BETLOC …El último guerrero de Iztapaluca. Defensor de Mexi. ¡¡¡Terror de TRUMP.!!!!!!


EL HOMBRE Y LA PIEDRA

Juan Carlos Poó Arenas

Caminaba un hombre en busca del sentido de su vida. Durante días, meses y años, se internó por estrechos senderos. Escaló altas y escarpadas montañas. Cruzó violentos y agitados ríos y se internó en la profundidad de los misteriosos y peligrosos mares. Pero no lograba encontrar significado a su existencia. Tal vez si acaso  sofocaba su ansiedad descubriendo a través de sus sentidos respuestas a preguntas no emitidas; pero no lograba encontrar lo que con tanto anhelo buscaba: el sentido de su propia existencia.

Un día, cansado de tanto inútil deambular, se sentó en un acantilado dispuesto a saltar pensando que así podría concluir con su miserable nada y su obsesiva e infructuosa búsqueda.

Miró hacia todos lados, como revisando por última vez el mundo que habitaba pero al  que jamás sintió que pertenecía. De pronto, en un momento y por una fracción de segundo, algo diminuto en la distancia llamó su atención. Esa fracción de segundo, sin quererlo, salvó su vida. De inmediato se incorporó y descendió lo más rápido que pudo para acercarse a ese inquietante objeto, y cuando pisó tierra firme, corrió velozmente, y siguió corriendo sin descansar y sin importar que sus callosos pies descalzos se llagaran y sangraran con la aspereza del terreno.  Cuando por fin comenzó a acercarse, disminuyó la velocidad asombrado por su descubrimiento. Fue entonces que se encontró frente a un enorme monolito que  le quintuplicaba en tamaño. Sin saber por qué, el hombre se sintió intimidado… y se arrodilló ante la majestuosidad de algo que no podía comprender.

La roca era tan sólida que ni el viento milenario ni la lluvia erosionante la habían podido desgastar, y se erguía dominante sobre una vasta llanura.

El hombre la miraba embelesado y al momento de sobreponerse, se atrevió a tocarla, sintiendo su firme dureza  impenetrable. La admiración del hombre creció entonces, deseando ser como esa sólida e inmaculada estructura. Fue así, que el hombre sintió haber encontrado significado y se dispuso a convertirse en roca.

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Autorretrato / Juan Carlos Poó Arenas.

Día con día, el hombre ejercitaba su cuerpo sometiéndolo a extremas tareas para endurecer la musculatura que un día se convertiría en piedra. Cada mañana y cada noche, el hombre reverenciaba y se arrodillaba ante la imponente figura amorfa del monolito, y lo honraba durante el resto del día para recibir sus favores, encomendando cada una de sus acciones para evitar la fragilidad y convertirse en poder. Fue así como el hombre comenzó a esculpir su propio y frágil cuerpo para convertirlo en piedra.

Sin embargo, el trabajo del hombre para convertirse en piedra era infructuoso y a pesar de sus múltiples esfuerzos, seguía siendo de carne. Fue entonces cuando el hombre se puso a llorar.

Al ver esto, el monolito habló por primera vez:

¿Por qué lloras? ̶  preguntó al hombre

¿Acaso no te das cuenta? ̶  respondió el hombre. ̶  Todo esfuerzo por ser como tú es inútil. Como inútil es mi existencia repleta de fragilidad y sencillez.  He recorrido mil caminos y he estado frente a la muerte cada vez. Mi cuerpo es frágil y perecedero, destinado a la extinción. Mientras el tuyo, es poderoso y permanente. ¿No te das cuenta? Yo no soy nadie siendo así. Solo una sombra perdida en un universo de contrastes y pequeñeces. En cambio tú, dominas el tiempo y jamás te doblegas ante él. Y con el tiempo te asumes como amo y señor del conocimiento pues observas todo lo que sucede sin ser tocado ni lastimado. Y yo, por más que me esfuerce, jamás podré ser como tú, porque solo soy un hombre de carne y hueso efímeros. Y tú, eres roca de firmeza universal.

Pero no tengo corazón  ̶  respondió la roca.

¿Y de qué te serviría?  ̶  preguntó el hombre  ̶. Solo contaría las horas de tu existencia en esta fragilidad de inmundicia.

El corazón me serviría para vivir. Y la vida me serviría para respirar. Y el aire en mi interior me daría el impulso suficiente para buscar el sentido de mi existencia  porque como ves, a diferencia tuya, soy un ser  auto inmutable. No puedo cambiar, como tú, por el solo hecho de proponérmelo. Y no es mi firmeza ni dureza  que lo impiden. Es mi propia esencia  ̶  dijo la roca  ̶ .  ¡Si tan solo tuviera un corazón!  ̶  concluyó.

El escuchar eso, el hombre se sintió liberado. Mil cadenas  escuchó romperse dentro de su mente, y comprendió exactamente su verdadero poder, que se encontraba de manera precisa en su fragilidad. Y después de años de oscurantismo, también comprendió el sentido de su existencia, que anidaba en la búsqueda, no en el encuentro, asumiendo con que de lo contrario, al llegar al fin de su búsqueda, ¿qué sentido tendría entonces su existencia?

Así, un pequeño y  pasajero instante de sabiduría fue más poderoso que decenas de años de búsqueda. Pero sin esos años, no habría habido ese instante.

Así pues, el hombre, conmovido por las palabras de la roca, fabricó una herramienta de metal más poderosa que el granito y comenzó a golpear una y otra vez el monolito.

¿Qué haces?  ̶  preguntó la piedra al hombre.

Te estoy haciendo un corazón  ̶  respondió el hombre a la piedra.

Y fue así que al nacer la escultura, el hombre resurgió encontrando su sentido al dar sentido a lo demás.

El verdadero poder no radica en nuestra fortaleza, sino en nuestra fragilidad.

Lo fuerte no necesariamente es poderoso y lo frágil no necesariamente es débil.

La transformación del hombre es significado de su verdad. Pero el hombre que transforma, da verdad a ese significado.

Juan Carlos Poó Arenas.

EL BUEN MEXICANO

¿QUÉ ES SER UN BUEN MEXICANO?

15 de septiembre 2016 /  Por Juan Carlos Poó Arenas

licencia-papa-1965-bajaHoy me encontraba revisando con nostalgia algunos de los tesoros de mi padre con los que me quedé cuando él falleció en 2011 y me detuve un rato en esta, su licencia de conducir de 1965, que me recordó una anécdota muy para estas fechas septembrinas sobre la idiosincrasia de algunos mexicanos.

Hace unos cuarenta  años, por allá en los 70´s, mi papá –en aquél entonces con 45 de edad- discutía con un agente de tránsito que lo detuvo injustamente alegando que se había pasado una luz roja. Intentó extorsionar a mi papá amenazando con multarlo en caso de no arreglarse in situ esperando que papá por evitar el pago de esta respondiera con un soborno. Sin embargo, mi papá se negó a ofrecerle ni un centavo al corrupto oficial de tránsito y lo invitó a remitirlo ante el tribunal correspondiente, negándose a presentar ningún documento por tratarse de una estafa, Ante tal situación, como mi padre no se dejó apantallar  y a sabiendas de que esto representaría encarar la acusación de mi padre ante autoridades superiores y la pérdida de tiempo que esto le representaría para realizar otras extorsiones, el oficial optó por dejar tranquilo a papá, no sin antes decirle:

̶  ¡Uuujule patrón!… Usted se siente mucho porque es güero y de ojo azul. Se la voy a dejar pasar por hoy, pero mejor ya regrésese a su país, porque aquí ustedes ya no mandan.

Cuando llegó a casa, papá nos comentó lo sucedido y muy molesto nos dijo:

̶  Este tipo de personas siguen creyendo que los de ojos azules no somos mexicanos, cuando en realidad somos más mexicanos y mejores mexicanos que ellos. Además, están tan acomplejados con ese sentimiento de inferioridad que nos siguen llamando “patrones” como si fuéramos sus jefes. Y para colmo, todavía me dejó ir como si me estuviera haciendo un favor…

Supongo que mi papá debió haber rematado la frase con un sonoro y sentido  “… ¡Pendejo!” Y si no, que me disculpe. Tal vez al escuchar su narración mi mente completó la idea de papá. Bien, entonces como si lo hubiera dicho. Posteriormente se acercó a un espejo, se observó la cara con detenimiento de arriba abajo y se preguntó a sí mismo:

– ¿Güero?… ¿Acaso soy güero?

En ese entonces yo tenía 15 años. Hoy en día, las cosas no han cambiado nadita de nada.

Mucha gente, sobre todo en ciertas zonas y lugares como mercados, pueblos, barrios y transportes públicos, incluso dentro de la ciudad, aún  me observan como bicho raro y otros ya en confianza me preguntan ¿Y usted de dónde es? Claro, por supuesto no me molesta pues me confieso güero y de ojos azules y es natural que exista quien se pregunte de dónde proviene mi raza.

Lo que verdaderamente me molesta e incomoda es que haya quienes se atrevan a inferir mi nacionalidad y cuando me acerco a un puesto de mercado me ofrezcan un reloj con la bandera británica diciendo “…mire, este tiene la bandera de su país”, o me pregunten en un taxi aludiendo a las olimpiadas “…¿y cómo le fue a sus compatriotas alemanes”, o me pregunten confundidos sobre el color de mis ojos y al responderles que azules me digan “…uyyy, qué presumido”.

No falta quien me comente antes de conocerme que “también tiene un sobrino, nieto, primo o tío de ojos claros y güero”, como intentando introducir la conversación mediante la identificación racial, presuponiendo que le doy mucha importancia a esas idioteces y denotando un evidente, centenariamente heredado y tradicionalmente asumido complejo de inferioridad y menosprecio hacia sus propios y valiosos rasgos étnicos.

Debo confesar que el color de mis ojos, la tez blanca y el cabello tempranamente rubio y posterior castaño claro -aunado a mi personalidad y actitud quiero suponer-, me ha abierto las puertas en infinidad de ocasiones aquí en México, pero también me las ha cerrado, pues el racismo y el clasismo siempre van en dos direcciones.

Por ejemplo, me corrieron alguna vez de Televisa (de las dos veces que me corrieron de ahí) por mi falta de sumisión y obediencia a políticas con las que no comulgaba. Uno de mis jefes directos, al mandarme derechito a la chingada, suavizó la despedida con estas palabras:

̶  Ni te preocupes JC, las puertas se te van a abrir en cualquier lado. Eres güerito, galán, de ojo azul, simpático. Pero no intentes cambiarlo todo porque a muchos que llevan haciendo su chamba de una forma después de tantos años no les caes bien. Tú sabes. Hay muchos productores y directores que no te quieren aquí. Les quieres cambiar una forma de pensar que pues, ya no se puede. Mejor para tu siguiente chamba adáptate a las normas. Y no te lleves de a cuartos con la chava que le gusta al que paga porque ahí se te reviran esas virtudes y eso sí está cañón. Se buena onda pero no tanto. Te va a ir bien”  ̶  me dijo, y como a las palomitas para que solitas se vayan a la chingada, me hizo “¡Ashoshó!

Y sí,  me fue muy bien. Un día, aplicó la ley del subibaja y les tocó irse a ellos. Fue cuando me llamaron de nuevo que me acordé de mis ojos, de mi cabello güero  pero sobre todo de las palomitas…  y les dije “ni maiz”.

Ejemplos de lo bien y mal que me ha ido por mis ojitos en México hay muchos. En los 70´s, 80´s y parte de 90´s los modelos güeros dominaban en la publicidad. O sea yo era un estereotipo (lo digo con sarcasm). Más tarde, cuando los anunciantes y publicistas se dieron cuenta que sus mercados no eran solo güeros, dejaron de ponerlos como ideal aspiracional y comenzaron a contratar más latinos. O sea dejé de estar de moda y las chavas se inclinaban más por los morenos de fuego que por los pambazos. Los machos alfa latinos ya no te veían con tanta rivalidad. Algunos empleadores me contrataban por mi talento y otros por mi presencia, de acuerdo a sus necesidades y de acuerdo a las mías. Si se trataba de ver clientes iba yo por delante. El estereotipo del conquistador prevalecía y se hacía más latente cuando los complejos afloraban. Pero también el instinto independiente (ese de la Independencia de México de casi nadie sabe de quien se independizó) afloraba y entonces yo era un usurpador. En fin.

Como cualquier ser humano en etapa de desarrollo, confieso que antes de asumir una personalidad propia, quería parecerme a otros.

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A los 7 años mi mayor sueño era ser como Pedro Infante (TODAVÍA) y aunque él era moreno y yo güero, en mis fantasías YO ERA PEDRO INFANTE.

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Luego, como a los 10 años, YO ERA TARZÁN, como Ron Ely. Y aunque él medía más de 2 metros y yo menos del uno y medio, éramos güeros y de ojitos azules. Y gritábamos igual. Y nos gustaban los animales. Él andaba desnudo por la selva y yo por la casa.

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De los 11 a los 13 era JIM WEST (Robert Conrad). Medíamos más o menos lo mismo, éramos intrépidos, inteligentes, seductores (yo pensaba eso aunque jamás había besado a una niña) y yo quería tener un cuerpo tan atlético como él.

Luego, ya de adolescente fui mis cantantes favoritos. Gino Vannelli, Andy Gibb, Glen Campbell, Barry Manilow, Peter Frampton. Quería ser todos y lo logré. En mi cabeza siempre interpreté diferentes personajes. Y aún hoy en día lo hago a través de mis fotos. Es algo con lo que vivo. Es parte inherente en mí y del desfogue de mis pensamientos; algo de mi obsesiva compulsividad creativa. Sin embargo, a diferencia de antes, hoy no soy ellos, pues hace mucho tiempo descubrí que puedo jugar con diferentes personalidades como disfraces, pero a través de una sola y propia  identidad.

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Juan Carlos Poó / Autorretrato / sept. 2016

Los cambios que experimenté antes de asumir y poseer identidad propia, son normales. Pero se dan en una etapa de la vida en la que el autoconocimiento se adquiere a través de la experiencia. Y es normal que esos cambios se den también en una nación. Lo que no es normal es que la primera etapa de imitación persista y no llegue el encuentro de la identidad. Porque la identidad no es el pasado, como intentan embutirnos en los libros de texto. La identidad se da en el presente.

Sin embargo, infortunadamente el imaginario colectivo de muchos mexicanos les hace asumirse como conquistados pero independientes. Como independientes pero globalizados. Como globalizados pero alienados (y más con la promesa del muro de Trump). Y al estar alienados, se asumen como entes solitarios en compañía obligada que deben a toda costa defender sus raíces, historia, costumbres, creencias y tradiciones  aunque desconozcan de donde derivan estas. Por eso el grito les importa como festejo y no como reclamo. Porque reclamar es desconocerse como lo que otros han querido que se vean. Por eso es mejor mentarle la madre al imbécil de Trump que hacer un voto de silencio tendiente al reencuentro presente de una identidad perdida en el pasado. Por eso piensan que ser mexicano es chingón, aun cuando estemos jodidos y aun cuando en realidad hay de mexicanos a mexicanos.

Ser güero de ojo claro te abre y te cierra las puertas en un país cuya gente está acostumbrada a notar y marcar las diferencias, pero también acostumbrada a basar su autoestima en la dualidad conquista-independencia. Porque muchos mexicanos se sienten conquistados pero a la vez independientes. Y su baja autoestima les hace festejar por el pasado y no luchar por el presente. Les hace quejarse pero no reclamar. Les hace manotear pero no exigir que las cosas cambien y mejoren de una vez por todas. Chillar y gritar. Esa es la historia de muchos mexicanos.

Así pues, en muchos lados la poca autoestima étnica de muchos “mexicones” (sí, inventé la palabra “mexicones”) se hace presente a través de un comportamiento social que yo llamo pasivo agresivo positivo  en unos casos; en otros pasivo agresivo negativo, en otros solo pasivo y en otros agresivo activo.

Por eso para muchos es el ¡VIVA MÉXICO CABRONES!, mientras para otros es …¡VIVA MÉXICO PATRONES!

Pero ser mexicano no es ser buen mexicano, como expresé anteriormente.

Ser buen mexicano es no tirar basura ni en la calle, ni en el rancho, ni en el río, ni en el lago, ni en el mar, ni en el campo o la selva.

Ser buen mexicano es no ser corrupto ni corromper. Ni tampoco aceptar la corrupción de los que corrompen o de los corruptos.

Ser buen mexicano es hacer algo por tu entorno ambiental. Sembrar un árbol, una planta, regar lo que no es tuyo. Alimentar un ave. Recoger la basura que no es tuya. Influir a los demás de manera positiva.

Ser buen mexicano es no contaminar. Ni con tu auto, ni tu camión, ni tu motocicleta. Ni con pirotecnia. Ni con ruido.

Ser buen mexicano es saludar a tus vecinos. Respetar a los demás. Dialogar con ellos. Escucharlos también.  Sonreir a la gente.

Ser buen mexicano es importarte más por un ser sin hogar que por el ganador del partido de futbol.

Ser buen mexicano es no festejar cuando la desgracia atiende a otros y también te carga a ti.

Ser buen mexicano es actuar para mejorar las cosas y no esperar que otros lo hagan.

Ser buen mexicano es hacer algo por alguien que no seas tú o tu familia. Por un perro, un pordiosero, un niño sin casa.

Ser buen mexicano es amar a tu familia y ser fiel a ellos, y no andar de cabrón o cabrona derramando la riqueza que a ellos corresponde en excesos y desmadres.

Ser buen mexicano es valorar y apreciar a las personas por lo que son y por lo que hacen, y no discriminarlas por su raza, color, religión, preferencia sexual o ideología.

Ser buen mexicano es no permitir tiranías de nadie. Proteger a los débiles y derribar a los infames.

Ser buen mexicano es enseñar y orientar siempre a tus hijos hacia el respeto por los demás, por la demás gente, sea de la nacionalidad que sea; hacia el respeto y buen trato a los animales; hacia el respeto y cuidado del medio ambiente; hacia el respeto por la naturaleza; y hacerles ver que respetar todo ello es la base para el respeto por sí mismo y respetarse a sí mismo es respetar también lo demás. Uno depende del otro.

Así, ser mexicano es solo una cosa. Pero, SER BUEN MEXICANO son muchas cosas a la vez.

JuanCarlosPoó-Bandera1APor eso, cuando veas el color de mis ojos, o de mi piel o cabello, no preguntes si soy mexicano. Mejor pregúntame si soy un buen mexicano.

Y a pesar de que no soy perfecto y cometo y seguiré cometiendo miles de errores –diferentes porque cometer el mismo es de pendejos-, te diré:

Soy    Juan Carlos Poó Arenas    UN BUEN MEXICANO.

Y si queremos que Viva México …¡HAGÁMOSLO VIVIR!

TORDESILLAS. El principio del fin.

Una pesadilla centenaria.

Por Juan Carlos Poó Arenas / Lunes 12 de septiembre de 2016

Hace un par de años, su servidor escribía no diría inspirado sino profundamente herido en el alma, lastimado de ver tanta miseria humana y tanto desprecio generador de tanto dolor,  este pensamiento en honor a todos los animales torturados y asesinados tumultuariamente  en ese rincón maldito de España llamado Tordesillas:

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Cuando la VERDAD sofoque las llamas del sadismo y la mentira,

TORDESILLAS pasará a ser un borroso recuerdo de siniestros y cobardes fantasmas,

sin motivo ni moral, condenados a la inexistencia eterna.

Será entonces que el espíritu de los TOROS DE LA VEGA

resurgirá lleno de brío, en una tierra sana,

repleta de LIBERTAD.

 

No es sino hasta Hoy, día 13 de septiembre de 2016,  que después de casi 600 años de brutales y sádicas atrocidades cometidas contra los toros, se impide su tortura y su muerte en público, pues por motivos de interés público y por la evolución cultural de la sociedad, según expresan, el 19 de mayo de 2016 la Junta de Castilla y León  ha prohibido, mediante un decreto-ley, la muerte del animal en el festejo, de tal forma que se podrá celebrar el mal llamado “torneo”, pero sin que los aficionados maten al toro a la vista de todos.

Sin embargo, el fin de estos desalmados de mierda aún no llega. Se ha ganado terreno, y mucho gracias a miles de activistas y detractores. Los medios de comunicación y redes sociales han influido desde luego para mostrar la verdad de este asqueroso evento. Pero aún así, el toro morirá, lamentablemente y sin motivo ni justificación racional alguna, aunque lo ganado es que no no será a la vista de pendejos, díganse turistas, locales o aficionados, ni será en manos de la permanentemente embrutecida y sanguinaria multitud de habitantes para brindar deleite a ninguna masa de indolentes imbéciles y estúpidos, sino en el matadero. Eso se dice.

De cualquier forma digo que la muerte, muerte es y no es bueno así, de esa manera. Pero eso se espera y aún así, así se celebra ya por muchos, pues la tortura ha quedado prohibida.

Para quienes desconocen el tema, este deplorable espectáculo, se viene celebrando cada año en Tordesillas, que es un municipio y localidad de la provincia de Valladolid, a 28 kilómetros al suroeste de la capital provincial en la comunidad autónoma de Castilla y León, en España.

Dada la sanguinaria tradición de esa España vergonzosa (que los españoles y españolas  decentes desean dejar atrás en el olvido junto con sus protagonistas), el “torneo” del Toro de la Vega fue declarado mañosa y arcaicamente fiesta de interés turístico en 1980 y espectáculo taurino tradicional en 1999, celebrándose  el martes de la segunda o tercera semana de septiembre como parte y pretexto religioso desde luego de las fiestas de Nuestra Señora la Virgen de la Peña (patrona de Tordesillas) que empiezan el día 8 de este mes, siendo este evento el martes siguiente al inicio de las aberrantes fiestas.

Si buscas en Wikipedia, encontrarás que “el torneo consiste en la caza o persecución de un toro por decenas de picadores y lanceros, en la cual algunos de estos últimos intentan alancear a la res hasta la muerte, después de que esta haya sido soltada cerca de la plaza del pueblo y conducida por los corredores y aficionados hasta la vega del río Duero,en donde comienza propiamente el torneo.  Si el toro sobrepasa los límites prefijados o los lanceros no pueden matarlo, es indultado” lo cual nunca sucede, añado yo.

Sin embargo, una descripción más detallada es la que realiza mi buen amigo, Gerardo Navarro, quien también es mexicano como yo y quien también vive en México, pero que también, como yo sufre y se interesa a distancia, como se aprecia en una de sus publicaciones en relación al “torneo” 2015:

“En Tordesillas el diablo anda suelto.

La ignorancia, la tradición, el bisne, la Religión y el Estado han puesto precio a la hermosura de este individuo de casi 650 kilos: 18 mil euros.

Poco y a pocos humanos había visto antes de ser presentado en sociedad para hacer las delicias de su festival sangriento, vestido de domingo el martes que viene, que es de guardar en Tordesillas, localidad española de 10 mil habitantes en que habría vivido Juana la Loca, cerca de Valladolid.

Antes de matarle, habrá bautizos, primeras comuniones y bodas en cuyas celebraciones protestarán rechazo al diablo, ello, en el marco de una fiesta anual dedicada a la Inmaculada Virgen de la Peña, su Patrona, que en su aparición desde hace 5 siglos en una peña, para honrarla, les habría exigido Hidalguía y Valor en acatamiento de una ley divina a cuyo cumplimiento al menos 5 docenas de jóvenes se hacen de lanzas de 3 metros con las que desde a caballo o a pie provocarán júbilo y babas del ‘respetable’ apostado en la vereda de terror que habrá de transitar Rompe Suelas, que así se llama la víctima.

alcalde-de-tordesillas1Temprano, el comentario será general: que si logra llegar a tal punto le perdonarán la vida, concediéndole inteligencia rayana en el animal humano y suponerle la representación del mal del que se recién se habían deslindado en misa. Su presidente municipal, amado y reelecto, recordará una concesión graciosa a los libertarios que le exigen civilidad y respeto a la vida: que al toro sí le duele, pero que no sufre, y que, además, ya no le extirpa los testículos para exhibirlos en la punta de su lanza el que le mate, a quien se le seguirán otorgando toda suerte de privilegios, al grado de que si es soltero todas de unos nervios y él ni boda.

Luego de sacarle de una jaula correrá asustado buscando una salida que le lleve de vuelta al campo, pero topará a cada 5 o 7 metros con una turba enardecida, a la que querrá evitar a toda costa. No podrá entender que le han liberado pero para desorientarle, cansarle, humillarle, gritarle, burlarle, escupirle, insultarle y atravesarle con los aceros hasta verle caído tras romperle el alma, las patas y órganos vitales como el corazón, pulmones, pleura, hígado, riñones y estómago, entre otros, en el caso, por ejemplo, de las lanzas que podrían dar en sus ojos. Luego, decía, de que un veterinario sin escrúpulos pisando el charco de sangre declare su aplaudida muerte estallará la alegría en abrazos, rezos, brindis y besos fraternos. Mujeres orgullosas orientarán a sus hijos menores con su índice: ¡mira a tu hermano qué cachas se ve con lanza y caballo! y comentarán emocionadas los detalles hasta el día siguiente en que se comerán su cadáver y el de otros 20 hermanos suyos a los que que habrían matado en otra forma. “Carne muertas” se les dice a los de peor ralea en la escala de la indigencia moral que supone tan abyecta acción.

Activistas estarán allí, in situ, poniendo con valor cara frente al mal. Otros, harán multitudinarias marchas de protesta (50 mil el año pasado en Madrid) mientras que, con tu apoyo y el de poetas, escritores, filósofos, académicos y prestigiados artistas convertirán en Trending Tópic mundial esta barbarie taurina al pronunciarse contrarios a ella.

La Virgen de la Peña, que no es otra cosa que una ‘mona’ para los de otras religiones o sectas “ajenas” nunca ha volteado su mirada a la víctima de esa tradición premoderna que representa el acto de crueldad animal colectiva más conocido en el mundo. La execrable tradición va tan a pique y en caída libre, tras la aparición de las redes sociales, que de turistas extranjeros ya solamente van de un pueblito de Francia, pero para alegar que la Virgen de marras se les apareció primero a ellos, por lo que acusan de plagio a los de Tordesillas, quienes la visten hasta con calcetas rayadas de colores, para mayor ofensa suya.

Hasta hoy, el mal es el mismo desde la muerte de Abel a manos de Caín. Puedes evitar pensar que el mal es la imperfección, la ausencia del bien, de educación; o de que el mal es una prueba o una necesidad, o pobreza, o castigo. Si es tu amo, jódelo de una poniéndole filtros a la mente ¡que tu indiferencia no sea otra lanza que atraviese a Rompe Suelas está al alcance tuyo! Lo menos que puedes hacer es evitar el consumo de vinos que produce ese pueblo.

Habrá protestas en embajadas españolas en varios países. Y son las últimas. Al tiempo…”

 

Tradición documentada desde 1534

El antiguo torneo, documentado en el Archivo de Tordesillas y en los libros de fábrica de la iglesia de San Pedro Apóstol (la primera referencia escrita en la que se mencionan toros en la Vega aparece en el año 1534 en el libro de la Cofradía del Santísimo Sacramento de Santiago Apóstol de Tordesillas, en el que se lee: “tubo sus festexos de toros, con dos toros por la mañana a la Vega y seis por la tarde”) fue estudiado en 1985 por el antropólogo e hispanista británico Julián Pitt-Rivers (1919-2001), quien vinculó el origen de este festejo a ritos de purificación.

codigo-bromaSin embargo, a pesar de tanta historia de mierda a la que desean aferrarse quienes no ven para adelante y a quienes conviene más la sangre que la compasión, este año nada será igual y el desencierro del denominado Toro de la Peña sustituirá este martes 13 de septiembre al Toro de la Vega en las fiestas de la Virgen de la Peña.

De tal forma, El Toro de la Peña pastará en los corrales del Prado de Zapardiel, junto a la desembocadura de este río en el Duero, hasta la pasada noche del 12 de septiembre, víspera de la celebración del festejo. Sobre las 23.00 horas se soltará al Toro de la Peña desde el prado, acompañado por caballistas que lo guiarán hasta el puente del municipio junto a los cabestros y hasta la plaza de toros.

Y este martes en que tú lees tranquilamente este artículo mío, por la mañana, el inocente animal ha protagonizado un ‘toro de cajón’ que recorriendo las calles de la localidad desde San Antolín hasta el puente donde permanecerá hasta su desencierro de nuevo.

cartel-toro-pena_953016482_113234242_667x1005Su nombre es “PELADO”, y no podrá ser alanceado y muerto durante el torneo por los vecinos de Tordesillas  debiendo volver a los corrales para morir después en el matadero, para desgracia de los mezquinos promotores y políticos, así como de los sádicos seguidores y actores de esta aberrante tradición que deseaban la tortura antes de la muerte.

En mi opinión, una mente torturada jamás podrá optar por la serenidad ni la benevolencia.

Hoy, las acciones de miles de activistas y detractores, -algunos extranjeros a esa tierra de desgracias y a la distancia obligada como un servidor- dan un fruto, solo uno, muy significativo en relación a la violencia y tortura extrema del Toro de la Vega, y hoy, este festejo medieval ha quedado técnicamente prohibido.

Sin embargo, desde el anuncio del decreto, se han sucedido muchas furibundas reacciones de los implicados en esta decadente práctica, defendiendo como gatos boca arriba el “alanceamiento” del toro en Tordesillas. 

Así, el Ayuntamiento de la localidad vallisoletana ha presentado recurso ante el Tribunal Constitucional que se “ampara” en un presunto “conflicto con la autonomía local” para tratar de recuperar su miserable y cruel tradición. Desde luego, la incultura de su ignorante y poco ambiciosa cultura al sadismo se denota en sus pedimentos y exposiciones, como estas, que son algunas de las elocuentes expresiones de José Antonio González Poncela, alcalde de Tordesillas, de quien no vale la pena entrar en detalles por su poca sapiencia ni quien merece ser corregido por no saber que no se dice “ideosincrasia” sino “idiosincrasia”:

“La prohibición de la lidia de nuestro inmemorial torneo del Toro de la Vega nos ha dejado huérfanos de una de nuestras principales señas de identidad (…) Han derribado nuestra columna vertebral (…) y con ello han conseguido extraernos parte de nuestra ideosincrasia (…) La prohibición del Toro de la Vega es un vacío difícil de suplir (…) ¡Viva Tordesilllas! ¡Viva el Toro de la Vega!”.

De cualquier forma, fuera de Tordesillas y lejos de sus ignorantes -mas no por ello menos merecedores del título de “aberrantes”- habitantes,  el ignorante Poncela se ha quedado muy solo. La propia dirección general del PSOE (su partido político para quienes desconocen la política de España) exigió  al alcalde que retirara el recurso, acusándole de “mantener una actitud muy equivocada contra todo y contra todos”, de “defender lo indefendible” y de “cabezonería absurda” (o como podría yo traducirlo a un correcto castellano mexicanizado, de “terquedad estúpida y pendejéz”. Le han advertido que “la marea de los tiempos se lo puede llevar por delante”. En fin, también hay política de por medio, pero en eso no entraré.

Por su parte, El Patronato del Toro de la Vega declaró en mayo “persona non grata en Tordesillas” a la Junta de Castilla y León. El mismo vicepresidente de este patronato, otro papanatas llamado José Ramón Muelas, no midió sus palabras al afirmar que el Toro de la Vega “se seguirá celebrando como se ha hecho siempre”, en una evidente llamada a la desobediencia del pueblo,  en la web del Patronato apareció publicado un apartado titulado “Resurrección”, mismo que fue firmado por un tal Eugenio Garañeda, incitando a esa violencia a la que ya están acostumbrados esos a los que siempre me refiero en mis textos como “lanceros sin bolas ni verga” y que son dignos merecedores de la extinción:

“Tordesillas… Tordesillanos… Es el momento de incumplir las leyes. Es el momento de olvidar la paz y prepararse para la guerra. Es el momento de seguir cumpliendo nuestra tradición ancestral como siempre, pese a todo y pese a quien pese. Es el momento de matar el Toro de la Vega. Es momento de resurrecciones. Nada más… Y nada menos”.

Con ello, el Patronato del Toro de la Vega deja en claro la incitación  a la comisión de un delito.

Esas amenazas de rebeldía han generado un ambiente violento entre simpatizantes y detractores, previo al martes 13 que anuncia situaciones aún más violentas que las vividas en ediciones anteriores, en las que animalistas y periodistas han sufrido agresiones, amenazas y acoso.

Ante la posibilidad de que se produzcan incidentes entre defensores de los animales -que llevan años luchando contra la abolición de este festejo taurino por considerarlo impropio, inmoral, aberrante y salvaje- y los vecinos del pueblo que defienden su involución y el derecho natural a su propia pendejéz,  la Subdelegación del Gobierno en Valladolid tiene previsto un despliegue que totalizará cerca de 200 personas entre Guardia Civil, Policía Local y personal de Protección Civil, para velar por la seguridad de un acto que años anteriores congregaba a cerca de 40.000 personas, mayoría de las cuales contribuyen para hacer de este mundo algo peor en mi entender.

De cualquier forma, habrá que estar alerta ante la posibilidad de que alguien haga caso omiso a la prohibición y trate de que el Toro de la Vega sea como ha sido siempre, una cabronada de miserables sin causa refugiados en sus absurdas creencias religiosas avaladas por la Iglesia Católica, para variar, que jamás se pronuncia en contra de estas barbaries.

UN PASO SE HA DADO, Y ES DIGNO DE APLAUDIR. PERO NO ESTOY CONTENTO.  “PELADO” VA A MORIR.

Y mientras un solo animal sea muerto a manos y nombre de la miseria del ser humano, dígase por tradición, placer, religión, obsesión o rito, no hay logro parcial en una causa que merezca ser festejado por su servidor. Sin embargo, aplaudo de pie los esfuerzos recompensados de miles de activistas que -unos atrincherados y otros en el campo de batalla- han logrado tan importante paso para la abolición.

¡VIVA EL TORO DE LA VEGA!…  Dicen los horribles simpatizantes de este aberrante “torneo” como mal llaman. Y yo junto con miles de personas, concuerdo con ellos, porque los toros deben vivir y no morir.

¡VIVA EL TORO DE LA VEGA… VIVA EL TORO DE LA PEÑA… VIVAN TODOS LOS TOROS! 

¡Y MUERAN LAS FIESTAS TAURINAS DE ESPAÑA Y EL MUNDO!

viva_toro_vega

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Si te interesa saber más sobre las tradiciones de sangre en España, puedes acceder a esta carta que tu servidor escribió a los españoles y españolas en el año 2014, a través de el link inferior, que te llevará a un recorrido por esa España vergonzosa que muchos y muchas  intentan rescatar.

bandera copyESPAÑA VIVE…Teñida de Rojo

https://juancarlospoo.wordpress.com/2014/09/18/espana-vive-tenida-de-rojo/

Juan Carlos Poó Arenas.